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Los inspectores de Salud Pública vuelven hoy a la huelga indefinida en pleno repunte de la pandemia

Tras más de seis meses desde el inicio de la huelga, el director del Servicio Canario de la Salud, Conrado Domínguez no ha materializado alguna solución a las carencias denunciadas reiteradamente por el colectivo de medios personales y materiales

El colectivo de Inspectores de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud regresa desde hoy a la huelga indefinida para visibilizar la situación de deterioro, precariedad y falta de medios. El colectivo se concentrará para exigir a la administración la solución a sus reivindicaciones frente al Parlamento de Canarias, en Santa Cruz, y la Secretaría General Técnica de Sanidad, en Las Palmas.

Tras más de seis meses desde el inicio de la huelga, el director del Servicio Canario de la Salud, Conrado Domínguez no ha materializado alguna solución a las carencias denunciadas reiteradamente por el colectivo de medios personales y materiales, con el que poder garantizar la protección de la salud de la población.
Los Inspectores de Sanidad son el primer eslabón en la prevención de la enfermedad y protección de la salud mediante la vigilancia y control, para ello es imprescindible contar con la estructura y medios necesarios para afrontar las crisis sanitarias con agilidad y eficacia, evitando que el sistema sanitario colapse. En las Islas, deben desplazarse utilizando sus propios vehículos, carecen de material y falta personal.

Cabe recordar que este colectivo realiza unas funciones muy importantes para garantizar la Salud Pública de todos los canarios. Sus actuaciones se engloban resumiendo mucho en tres grandes bloques: por un lado, lo que es la seguridad alimentaria, es decir, garantizar que todos los productos alimenticios que están en el mercado sean seguros, desde el origen en los mataderos hasta que llegan al consumidor final en el supermercado, los bares y los restaurantes, etc.. Por otro lado, la salud medioambiental, es decir, garantizar que las aguas de consumo que salen por el grifo, las aguas de las playas, de las piscinas, los hoteles, los centros de tatuaje, y un largo etcétera de actividades cumplan con las condiciones y sean sitios seguros. El tercer gran bloque de funciones ha llegado ahora con la pandemia y es comprobar que las medidas frente al coronavirus se cumplan. “Si no disponemos de medios para realizar estas funciones, lo que se está poniendo en juego es muy importante”, denuncian.

La plantilla actual es totalmente insuficiente para poder atender todos los cometidos. Además, nunca se les ha dotado de medios de desplazamiento, siempre han usado sus vehículos particulares para desplazarse, y últimamente lo hacen caminando, en taxi o guagua. El espacio en la oficina es pequeño, en Tenerife solo cuentan con siete ordenadores para 44 inspectores., carecen de un programa de inspección electrónica para realizar las actas o material de oficina elemental.

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