Justicia

Sofía Elena Valdivia: “El juzgado de guardia es el gran olvidado de la Administración de Justicia”

Para la magistrada tinerfeña, estos juzgados "no son la Universidad, no se puede mandar a la gente a que aprenda"

Sofía Elena Valdivia
La titular del Juzgado de Instrucción Número 2 de Arona Sofía Elena Valdivia. Cedida

A pesar de su juventud, atesora la experiencia que otorgan 11 años al frente de distintos juzgados del sur de Tenerife, tanto en Granadilla (donde empezó en 2011) como luego en Arona, donde hoy es titular del Juzgado de Instrucción Número 2. Por la mesa de la magistrada Sofía Elena Valdivia (Santa Cruz de Tenerife, 1983) han pasado temas como el trágico derrumbe del edificio en Los Cristianos o el cayuco rescatado junto a El Hierro con 23 cadáveres a bordo. Ahora comparte esa experiencia con Todo sobre el juzgado de guardia, una guía profesional que plasma con un lenguaje ágil y sencillo (en las antípodas de los manuales clásicos) lo que se debe saber al “dar respuesta a todas las dudas”. La cita es hoy a las 18:00 horas en el Colegio de Abogados santacrucero.


-En la portada destaca un mensaje: ‘Laberinto penal’…
“Es porque Laberinto penal es mi perfil divulgativo en redes sobre contenido jurídico penal. En Instagram tengo más de 7.000 seguidores, y también me sirve para compartir cómo veo la judicatura, etc. Lo de la portada es eso, un guiño a mi perfil”.


-Es obvio que le mueve un afán pedagógico…
“Así es”.


-¿Qué es imprescindible en un juzgado de guardia para que funcione?
“Que todos los operadores jurídicos que intervengan en el servicio estén completamente coordinados. Recuerde que en el juzgado de guardia se trata con todo tipo de fuerzas y cuerpos de seguridad, incluso con grupos especializados, como también intervienen forenses, fiscales, abogados, letrados de la administración de Justicia, ciudadanos… Si no hay coordinación, es imposible que funcione, ni siquiera medianamente bien. Las carencias de alguno de esos colectivos puede determinar que el funcionamiento se resienta y se acabe en lo disfuncional”.


-¿Se refiere a determinadas carencias en concreto?
“Me refiero sobre todo a la formación, a la experiencia… En un juzgado de guardia, tengas o no experiencia, hay que funcionar. Por eso el manual que presento mañana [hoy para el lector] aglutina todo lo que hay que saber para poder trabajar adecuadamente en estos juzgados, y se dirige a los profesionales con poca experiencia o que desconocen cómo llevar a cabo su trabajo correctamente en los mismos. Mi objetivo ha sido dar respuestas a sus dudas con esta guía”.


-¿Qué rol juega el juzgado de guardia en la Administración de Justicia?
“El juzgado de guardia es el gran olvidado de la administración de Justicia. Es un servicio esencial, pero no se le da la relevancia que tiene. En esos juzgados se da una respuesta inmediata a la ciudadanía prácticamente sin tiempo para meditar los asuntos, y para eso hace falta experiencia”.


-¿Cómo están de medios?
“No creo que haya falta de medios, porque en el juzgado de guardia lo que hace falta es para ese mismo día. Insisto en que lo importante es la cohesión para funcionar con fluidez. En el juzgado ordinario sí que nos faltan medios, claro, pero en el de guardia lo que importa es la coordinación y que todo el mundo sepa lo que tiene que hacer. Desde que la instrucción policial no sea correcta, que el abogado desconozca normas por inexperiencia, que el funcionario tampoco domine su tarea… Las cosas se complican porque lo tenemos que arreglar nosotros, hay que enseñarles… Además, y así lo diré en la presentación del libro, el juzgado de guardia no es la Universidad, es un servicio esencial que da una respuesta inmediata y no se puede enviar allí a personal que desconoce trámites esenciales”.

-¿Qué turnos tienen?
“Ocho días seguidos”.

– ¿Compensa?
“La verdad es que nos pagan menos de 300 euros. Está muy mal pagado, la verdad, porque son ocho días que estamos permanentemente a disposición”.


-¿Qué le parecen los cambios legales a golpe de telediario, esas reformas exprés por temas como la Manada, etc?
“Lo que más me preocupa es que en España no se legisle en base a una política criminal determinada, que se sustente en datos y esté asesorada por expertos. Al final, aquí se legisla en función de lo que demandan determinados sectores de la sociedad, que aprovechan el fervor popular y acaban siendo acogidas sus propuestas por los partidos políticos”.


-¿Cómo ve el auge de la ciberdelincuencia?
“Es un problema en auge, cada vez lo vemos más en los juzgados y requiere de muchísima inversión, no solo en medios, sino en materia formativa. Cada vez es más complejo y hace falta gente que conozca en profundidad estos temas”.