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El sur de Tenerife espera mejores noticias del cielo

La última borrasca, que ha coincidido con la “gran cosecha” de papas, suaviza pero no acaba con la sequía en la comarca; en el oeste apenas ha llovido. El Cabildo garantiza el agua de riego
El sur de Tenerife espera mejores noticias del cielo

Las lluvias de principios de semana se han recibido como oro líquido en el campo sureño, aunque el agua no ha sido todo lo generosa que esperaban los agricultores y ganaderos de la comarca, sobre todo en la vertiente oeste de la Isla, donde apenas se han registrado precipitaciones. En municipios como Vilaflor de Chasna, San Miguel, Granadilla, Arico y Fasnia, además del Valle de Güímar, las ansiadas lluvias se han recibido con los brazos abiertos después de que las borrascas pasaran de largo en los últimos años. Pero las tierras cultivadas siguen pidiendo más agua.

Las lluvias han coincidido con la denominada “gran cosecha” de papas, cuya plantación comenzó en noviembre y terminará en febrero. Sus resultados se recogerán entre abril y principios de junio. Después de varios días con tiempo de levante y con temperaturas por encima de lo habitual, precipitaciones como las del lunes pasado evitarán que la campaña se seque antes de tiempo y, por tanto, reduce las posibilidades de que las próximas papas salgan de un tamaño inferior al deseado.

Además, el bolsillo de los hombres y mujeres del campo lo agradecen, ya que se ahorrarán algún riego. “Al haber sido aguas serenas da tiempo a que la tierra se la beba, por eso hemos recibido estas lluvias como una bendición”, señaló a este periódico una agricultora de San Miguel de Abona.

Pero esta agua también ha venido bien a los viñedos, que han soportado una intensa sequía durante prácticamente cuatro años, lo cual ha repercutido en una menor cantidad de uva recogida por los consejos reguladores del Sur (Güímar, Abona y la zona de Santiago del Teide de Ycoden Daute-Isora). Este año se confía en que la producción mejore.

Agustina Beltrán, alcaldesa de Vilaflor de Chasna, uno de los municipios del Sur más castigados por la sequía en el último lustro -donde el lunes cayeron hasta 35 litros por metro cuadrado-, valora las lluvias, pero las considera todavía insuficientes. “Necesitamos más agua, hay que esperar a ver si sigue lloviendo en los próximos días, aunque siempre es mejor lo que ha caído que si no hubiera llovido nada. Pero difícil lo tenemos todavía con 35 litros”, declaró a este periódico.

La presidenta de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de la provincia tinerfeña (ASAGA), Ángela Delgado, había advertido la semana pasada sobre las consecuencias de la falta de lluvias, entre las que se refirió a una mayor acumulación de salinidad en los suelos, lo que a su vez provoca un menor rendimiento de las plantaciones de papas y viñedos.

A pesar del notable descenso de los índices pluviométricos, desde el Cabildo se ha garantizado el agua de riego a los agricultores del sur de la Isla. El consejero del área, Javier Parrilla, ha recordado que los depósitos de agua regenerada de Tenerife se encuentran entre el 70 y el 90% de su capacidad, mientras que los embalses del Sur estaban al 66% antes del paso de la última borrasca.

“El agua regenerada nos permite llegar a niveles más estables, aportando tranquilidad a los agricultores y agricultoras al asegurar el riego de sus cultivos”, ha manifestado Parrilla.

Hay que recordar que el sistema de abastecimiento de agua agrícola de la Isla consta de 21 balsas de almacenamiento con una capacidad total de más de 5 millones de metros cúbicos. De ellos 1,6 se almacenan en la vertiente sur y 3,4 en la zona norte.

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