derbi canario

Por fin, la polémica deja paso al fútbol: hoy se juega el derbi canario

Atrás queda una semana de fuego cruzado, de reuniones sanitarias y políticas, de porcentajes y, por encima de todo, de aforos. Hoy solo vale lo que pase sobre el césped del Heliodoro Rodríguez López

Por fin llegó la hora del fútbol. Atrás queda una semana de fuego cruzado, de reuniones sanitarias y políticas, de porcentajes y, por encima de todo, de aforos. Hoy todo eso se olvida y solo vale lo que pase sobre el césped del Heliodoro Rodríguez López. CD Tenerife y UD Las Palmas disputan esta noche el derbi más polémico, en lo extradeportivo, de la historia de estos encuentros.


Un derbi nunca es un partido más, pero en la orilla chicharrera tiene unos tintes mucho más diferentes a cualquier otro partido. Es el primero que el equipo disputa en el año que se festeja sus 100 años de vida y, en cierto modo, es el que inaugura los festejos de esta conmemoración. En cierto sentido porque el club decidió suspender todas las actividades que tenía previstas a modo de protesta después de que el Gobierno de Canarias decidiera el pasado jueves reducir al cincuenta por ciento el aforo disponible para este partido como consecuencia de la situación sanitaria. La tardía medida gubernamental perjudicó muchísimo a un CD Tenerife que ha tenido que trabajar con celeridad para adaptarse a la capacidad de público que puede acoger en el estadio (en torno a unos 11.000). Por este motivo, no veremos a los jugadores de Luis Miguel Ramis estrenar la camiseta del centenario, ni veremos en acción al nuevo juego de luces del Heliodoro y, tampoco, veremos en el palco a Borja Lasso, quien iba a ser el invitado de honor del partido con el fin de que la afición le brindara un sentido homenaje después de confirmarse su prematura despedida de los campos de juego.


No se verá nada de eso, pero el sentimiento estará a flor de piel en un estadio a medio gas. Sin embargo, los jugadores de los dos equipos no notarán la ausencia de la mitad del aforo. Solo tendrán en mente logar la victoria. Un triunfo que se antoja fundamental para ambos. Los dos clubes representativos canarios pelean por el mismo objetivo final, el ascenso, y por llegar a la meta básica, clasificarse para disputar los playoffs.


Lo tiene un poco mejor el cuadro local, que aventaja en siete puntos en la clasificación a los amarillos. Los de Ramis miran de reojo los puestos de ascenso directo, mientras que los de Mel pretenden subirse, de nuevo, al barco de los mejores de LaLiga. Los amarillos son octavos, mientras que los blanquiazules son terceros.
Los planes de ambos entrenadores están condicionados por las numerosas bajas que padecen, tanto por los contagios en coronavirus, como por las lesiones y sanciones.


En los tinerfeños, no podrán disputar el partido Víctor Mollejo, Ethyan González, Álex Muñoz, Pablo Larrea, Carlos Ruiz y Rubén Díez, con unas bajas que especialmente dejan pocas opciones para las bandas del ataque. “Todos hemos tenido dificultades. Las Palmas ha tenido alguna más con los casos COVID. Ojalá hubiésemos podido disfrutar ambos de este partido en plenitud de condiciones: jugadores y aficionados. Hemos preparado la semana pensando en el día siguiente. Era difícil de planificar, previendo que pudiera surgir algún problema, pero no ha sido así. Por suerte, hemos mantenido un bloque homogéneo”, explicó ayer al respecto Luis Miguel Ramis en la rueda de prensa previa al choque. La buena noticia es que el míster tarraconense sí podrá contar con su máximo goleador, Elady Zorrilla, ya recuperado de sus problemas físicos.


El impacto de la pandemia fue mayor en la UD Las Palmas: tras la semana de vacaciones dieron positivo por COVID-19 Álvaro Valles, Mfulu, Loiodice, Maikel Mesa y Clau Mendes, a los que sumó después el venezolano Adalberto Peñaranda, aunque de todos ellos solo Loiodice ha tenido continuidad como titular y es uno de los fijos en las alineaciones.

Además, es duda el lateral izquierdo Sergi Cardona, contacto estrecho de Clau Mendes, por lo que el catalán también podría perderse el partido.


Tampoco están disponibles para Pepe Mel el defensa gallego Álvaro Lemos, habitual titular en el lateral derecho, y el delantero grancanario Rafa Mújica, ambos lesionados. “Preparar un derbi con las alertas sanitarias y todo es atípico. No podemos pensar en negativo. Preparamos el partido de la mejor forma posible. Es la fiesta del fútbol canario y la afrontamos con el mayor respeto posible. Estamos preparando diferentes cosas. Nadie me dice que mañana no caiga alguno más. Tenemos que convivir con ello. Preparar un once tipo desde hace cuatro días, obviando algunas cosas, es un error. En los primeros casos que tuvimos no entraba Peñaranda y luego cayó. No solo hay que tener un plan A y B, sino todo el abecedario”, dijo el pasado viernes el entrenador rival, Pepe Mel, quien tendrá problemas, especialmente en el medio del campo, donde dispone de solo un mediocentro disponible que juegue habitualmente, Fabio, y otro que ha participado en 38 minutos, Unai Veiga.


La UD concluyó su año 2021 con una derrota ante el Eibar por la mínima (0-1), tras quedarse fuera de la Copa y encajar dos derrotas consecutivas.


Por contra, en las filas tinerfeñas la COVID no ha hecho demasiada mella y Ramis puede disponer de un once más o menos habitual. Solo la banda derecha de la medular se ha quedado coja. El positivo de Rubén Díez o la sanción de Mollejo dejan esa banda casi huérfana.


Respecto a cómo afrontar este tipo de duelos, Ramis le pide a los suyos que jueguen “con el calor y la frialdad que requiere este tipo de encuentros, muy intuitivos y de sentimiento. Toca tener equilibrio de corazón y cabeza, desarrollando lo trabajado durante la semana”.


De Las Palmas avisa que es un equipo que tiene “mucho potencial ofensivo, con capacidad para subir y bajar los ritmos de partido”, pero reconoce que “empezar la segunda vuelta con un derbi supone un empuje visible en forma de puntos. También tiene un valor invisible”, advirtió.


Además, qué duda cabe que la ilusión de los blanquiazules se ha disparado después de completar la primera de manera espectacular: “Si no nos desviamos en exceso de la línea, tenemos un alto porcentaje de que todo salga bien, sacando los partidos adelante, pero queda mucho. Intentaremos dejarnos todo cada semana. Ganar ahora supone dar pasos de gigante. Teniendo en cuenta nuestra posición, no queremos perder ni una oportunidad en la competición. No somos ajeno a un año ilusionante que compartimos con club y aficionados”, manifestó Ramis.


Al míster no le vale mucho el partido de la primera vuelta para montar paralelismos con el de hoy, aunque significó que “sabemos por qué se impuso el rival en aquella primera mitad e, igualmente, el porqué lo hicimos nosotros en la segunda. Seguramente, habrá momentos para cada uno. Aprendemos de cada encuentro para acercarnos a las victorias”.


La UD ya logró la victoria ante los blanquiazules esta temporada en el Estadio Gran Canaria (2-1), con goles de Jonathan Viera y Álvaro Lemos, mientras que el último partido que enfrentó a ambos conjuntos en el Heliodoro Rodríguez López, la pasada temporada, se saldó con un empate (1-1).

El recorte al aforo es “un exceso”
Luis Miguel Ramis no se alejó de la polémica que ha rodeado al derbi toda la semana, referente al recorte en el aforo del Heliodoro que aplicó el Gobierno de Canarias. “Estábamos convencidos de que podrían venir más aficionados”, dijo el entrenador blanquiazul, quien se quejó de que se tomara una “decisión tardía. Sabíamos que quedaría gente fuera, pero no entendemos la decisión. Respetamos la situación sanitaria y decisión tomada, pero creemos que debió mantenerse el 75% como había decidido el Gobierno Central, más cuando se han celebrado partidos en este nivel con mayor aforo. Tenemos que convivir con lo que podemos o no hacer, buscando un equilibrio. Las decisiones a medias tintas, deja descontentos a muchos. Podría haberse cerrado igual para todos, pasando unos días o semanas sin competición para retomarla más adelante. Ahora bien, esto no nos deja a todos contentos, más en un partido que nos toca de pleno porque quieres disponer de la totalidad de tu gente, como sucedió en la ida. Es un partido para ellos. ¿Cuánto cambia la situación? ¿Hay más incidencia? Siempre ha existido, pero según los datos que nos ofrecen, las dificultades están en todos lados. Deja un mal sabor de boca, porque queríamos que lo disfrutara una mayor cantidad de público, pero toca acatarlo y buscaremos transmitir esa fuerza en el campo”.


Por todo ello, el entrenador del CD Tenerife pidió a los 11.400 espectadores que vayan, que tengan “la garganta preparada” para animar a sus jugadores.

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