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Proteger a uno de los loros más desconocidos y amenazados del mundo

Gracias a Loro Parque Fundación, se han logrado grandes avances y descubrimientos en la protección de una de las especies de loros más escasas del planeta
Loros de fuertes - Cotorra coroniazul
El lorito de fuertes se camufla perfectamente en el entorno donde se alimenta. Observarlos es todo un desafío. Foto: J. C. Noreña / FVS

Gracias a Loro Parque Fundación, se han logrado grandes avances y descubrimientos en la protección de una de las especies de loros más escasas del planeta: el lorito de Fuertes (Hapalopsittaca fuertesi), que se encuentra en peligro crítico de extinción. 

También llamado cotorra coroniazul, fue descubierto en el Distrito de Conservación de Suelos Campoalegre, ubicado en los Andes Centrales colombianos y situado entre los 2790 y los 3200 metros sobre el nivel del mar. Este importante hallazgo científico fue posible gracias a los científicos de la Fundación Vida Silvestre con el apoyo técnico y financiero de Loro Parque Fundación y, en especial, al intrépido investigador Juan Carlos Noreña, que camina sin pausa por las cordilleras colombianas en busca de este loro misterioso que se mueve entre las sombras de las nieblas casi permanentes de la zona. 

La población aproximada del lugar es de alrededor de 20 individuos, por lo que está considerado como el loro más raro y escaso de Colombia y uno de los más desconocidos y amenazados del mundo. Esto se debe a su limitado rango de distribución, a su baja densidad dentro de este rango por la destrucción de su hábitat y a sus comportamientos crípticos. 

Además, su alimentación se basa casi exclusivamente en una planta hemiparásita, denominada popularmente muérdago, que crece adherida a varias especies de árboles que existen en el límite de los bosques. Aunque, gracias a los seguimientos y monitoreos realizados a la población de loros con el apoyo de Loro Parque Fundación, se ha podido constatar que también se alimentan de otras especies que no habían sido registradas oficialmente, como los frutos del bejuco colorado y de la guayaba arrayana. 

Tener más datos sobre la dieta del lorito de Fuertes es crucial para su conservación, pues permitirá, incluso, la predicción de aparición según la presencia o ausencia de estas plantas y según su grado de maduración (ya que prefieren los frutos verdes a los maduros). 

Las actividades de monitoreo, sensibilización y conocimiento del lorito de Fuertes lo han convertido en insignia y bandera para la población local, que genera identidad y sentido de 

pertenencia por esta especie en peligro crítico. Y es en esta zona de los Andes Centrales colombianos donde se ha realizado esta nueva observación para la ciencia de las plantas nutricias, de gran importancia para profundizar en la ecología y conservación de la especie.

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