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Omar Argentino Galván: “La improvisación es ejercer la libertad creativa, es comunicarse”

El artista es uno de los invitados del Festival Canarias Improvisa, que se celebra en La Laguna desde este jueves y hasta el domingo
Omar Argentino Galván. / DA

Omar Argentino Galván es uno de los invitados del Festival Canarias Improvisa (www.canariasimprovisa.com), que se celebra desde el próximo jueves y hasta el domingo, y uno de los principales referentes de la escena de improvisación teatral iberoamericana. Es improvisador, docente y creador de formatos. Autor de Del salto al vuelo. Manual de impro, su obra se caracteriza por una poética particular en la escena, una mezcla de realismo mágico y narrativa teatral que son recursos poco utilizados en el teatro de improvisación.

Con su Improtour ininterrumpido ha estado de gira por el mundo desde el año 2000 y ha pasado por más de 20 países en cuatro continentes, y regresa constantemente a algunos de ellos. Omar es un argentino residente en Madrid, desde donde salta constantemente a Italia, Portugal y Latinoamérica. Tiene dos espectáculos de impro unipersonales y participa en diferentes conjuntos con las compañías de teatro internacionales más destacadas.

-¿Cómo comenzó en el ámbito de la improvisación teatral?

“Fue en 1994, caminaba por Buenos Aires y vi un cartel de Match de impro, deporte más teatro, y yo, tan fan de fútbol y tan estudiante entusiasta de teatro, no me resistí. Empecé a hacer impro antes de ver qué era la impro”.

-¿En qué consiste improvisar encima de un escenario?

“La definición puede cambiar con la persona y con el tiempo. Hoy, para mí, es ejercer la libertad creativa, es comunicarse. El ejercicio de escribir, dirigir e interpretar en el acto sigue seduciéndome y enseñándome cosas de la escena y de mí mismo”

-Usted es, además, docente. ¿Se enseña el arte de la improvisación? ¿Hay algún truco para esa fluidez que se debe tener en el escenario?

“No hay truco para encontrar la fluidez, sino técnicas para desarmar mecanismos de bloqueo que nos impiden una fluidez natural, propia, original, que vamos perdiendo con la madurez. Se enseñan caminos y, con mayor suerte, se enseña a crear caminos para que la espontaneidad pueda alcanzar niveles de forma y fondo dignos de compartir en escena”.

-¿Qué viene a presentar a Tenerife en este primer festival del género que es Canarias Improvisa?

“Voy a despedirme de un montaje que se llama Solo de impro, tal vez el primer unipersonal de impro en español (2001), en el que juego principalmente a partir de géneros literarios (realismo mágico, Cortázar, la Biblia…). El solo se ha convertido en un espectáculo referente en lo que respecta a cierto tipo de improvisación poética. El humor y la reflexión juegan un rol fundamental en el solo. Tenerife es una de las últimas etapas en la gira despedida del espectáculo”.

-¿Había estado alguna vez en Canarias?

“Suelo ir, con menos frecuencia de la deseada, de paseo y a trabajar con la gente amiga de allí: talentosas amigas que llevan a cabo una importante tarea en la difusión de la improvisación en las Islas”.

-¿Qué le diría a quienes comienzan su andadura por la impro?

“Que jueguen, confíen, se diviertan, tengan voluntad lúdica. Esta voluntad de jugar supone aceptar que las derrotas forman parte necesaria del camino.

-En Canarias Improvisa se congregan algunos de los mejores improvisadores de España. ¿Cree que es importante que existan estos festivales de impro donde además se comparte con otros compañeros?

“Por supuesto, se trata de alimentar al público y retroalimentarnos profesionalmente quienes vivimos de esto. Por suerte, en España el vínculo entre las compañías es muy sano, el intercambio, la camaradería y la solidaridad laboral reinan en el ambiente”.

-¿Nos podría contar alguna anécdota curiosa que le haya pasado sobre el escenario?

“Hoy estoy en Ciudad de México. En una de mis visitas a esta ciudad, di una función a horas de haber aterrizado. La contaminación y la altura locales a veces provoca un leve sangrado de la nariz al recién llegado. Sucedió que en escena sentí que me iba a sangrar la nariz de un momento a otro, lo usé como parte del argumento, fue imperceptible, pero mi personaje, al recibir un disparo, sangró. Muchos actores y muchas actrices lloran con facilidad, yo una noche sangré en escena”.

-¿A dónde cree que se dirige la improvisación teatral? ¿Ve una evolución con respecto a nuevas tendencias?

“Hay una evolución que no necesariamente implica progreso, eso es más para la tecnología que para el arte. El camino es sinuoso y lo vamos creando paso a paso, festival a festival. En este encuentro veremos adónde nos ha llevado y adónde llevamos este tan generoso género escénico”.

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