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La crisis de resultados se hace más grande (1-1)

El Tenerife no pasa del empate frente a un Zaragoza que se mereció más en su visita al Heliodoro
Tenerife-Zaragoza
Partido entre el Tenerife y el Zaragoza en el Heliodoro Rodríguez López. Sergio Méndez

Se puede dar por bueno el empate que ha cosechado el CD Tenerife ante un Real Zaragoza que, si atendemos al número de ocasiones totales que tuvo, se mereció los tres puntos. Adelantó el exblanquiazul Vada a los maños y reaccionó pronto para los locales Sam Shashoua, quien reapareció en el once inicial. Pero la magia del inglés no fue suficiente para hacer reaccionar a un equipo que atraviesa una preocupante crisis de resultados. Ha ganado solo una de las últimas seis jornadas y acumula las tres últimas sin conocer el triunfo. Lo peor, quizás, es ver a unos jugadores que han perdido aquello que hacían bien y que les animó a pelear por el ascenso directo. Sin duda alguna, ahora que Luis Miguel Ramis rearme a los suyos y recupere anímicamente a un conjunto que está en horas bajas.

Sam Shashoua fue la gran novedad, que no las únicas, del once inicial que confeccionó Luis Miguel Ramis para la cita de esta tarde frente al Real Zaragoza. El ’10’ blanquiazul vuelve a ser titular desde que lo fuera por última vez el pasado día 7 de enero contra el Amorebieta en la 23ª jornada de la Liga SmartBank. Las otras novedades fueron el regreso de Sergio González en el centro de la defensa, que ocupará la plaza de Carlos Ruiz, Aitor Sanz (por Pablo Larrea) y Mario González (por el sancionado Enric Gallego).

El partido comenzó abierto y con opciones para los dos bandos. No se había ni el primer minuto de juego cuando Juan Soriano salvó el 0-1 visitante tras un saque de esquina. Sacó unas manos milagrosas el meta, que se quedó dolorido en su área tras la acción.

Respondió pronto el Tenerife con un par de acercamientos peligrosos, pero fue el Zaragoza fue el primero en golpear. Y precisamente lo hizo un exblanquiazul. Elady Zorrilla cometió un error en un pase de lado a lado y ellos la robaron para salir a la contra. Soriano intervino en primera instancia con otra parada milagrosa, pero el rechace le fue a parar a Valentín Vada, que marcó en el rechace y tras un mal balance defensivo local. Se adelantó el Zaragoza y se quedó en shock el cuadro de Luis Miguel Ramis.

Pero logró reaccionar relativamente rápido el cuadro insular en una jugada en la que se pidió penalti sobre Andrés Martín que hizo que muchos jugadores maños y blanquiazules se pararon pendientes de lo que decidía el árbitro. Pero Sam Shashoua, el más listo de la clase, olió la sangre y aprovechó el balón suelto para marcar con la zurda al fondo de la portería de Cristian Álvarez. El inglés lo celebró haciendo el gesto de mandando a callar y luego se fundió en un abrazo de emoción con los componentes del banquillo tinerfeñista. 1-1 en el marcador y el partido empezaba de nuevo.

Perdió mucha intensidad e intención el encuentro tras el tanto del empate. El Zaragoza tiró del freno de mano tras el 1-1 para con la intención de frenar la reaccionar local, mientras que los de Ramis no parecían nada cómodos y atrás estaban pasando bastantes dificultades para contener los ataques maños.

No logró desempatar en la segunda parte
La segunda parte arrancó con el primer cambio local. Se quedó en la caseta Elady, flojito durante gran parte de la primera parte, y entró en la banda izquierda Bermejo.

El ritmo de partido fue bastante lento tras pasar por los vestuarios. El Tenerife tiró de posesión para intentar madurar el encuentro, pero no lograba encontrar un hueco o un pasillo por el que colarse. Abusaron en esta fase los de Ramis de centros laterales que cómodamente despejaba la defensa zaragozana. Necesitaba el Tenerife un agitador, alguien que provocase cosas.

Ramis aguantó hasta el 68 para hacer cambios. El primero fue lógico: se marchó del campo Shasoua, muy cansado, y entró Rubén Díez. El segundo fue extraño. Metió a Moore por Pomares, pero fue Mellot el que se fue al costado zurdo de la defensa. Se quedó Sergio González en la derecha y el estadounidense, recién clasificado con su selección para l Mundial de Catar, asumió labores de ataque por la derecha.

Antes de mover de nuevo el banquillo, se produjo una jugada que le costó la tarjeta amarilla a Soriano. El meta salió de su área para tapar la salida de Iván Azón, quien salió volando. El colegiado fue llamado por el VAR para revisar la acción fuera merecedora de un castigo mayor para el meta local. Gálvez Rascón se quedó con su primera decisión tras ver las imágenes del monitor.

Inmediatamente después Ramis puso en el campo lo que esperaba el público: un agitador. En el 76 entró Mollejo, ante el aplauso de los espectadores, y se fue Andrés Martín, nuevamente intrascendente para su equipo. El entrenador local completó los cambios con la llegada al partido de Larrea, quien relevó a Corredera.

Lo más destacado de la recta final del partido fue una ocasión clarísima del Zaragoza. Centro lateral que remató con el pecho el exblanquiazul Nano Mesa y que Soriano paró de manera milagrosa, una vez más. Fue la oportunidad más clara de toda una segunda parte casi sin ocasiones de gol.

Con este 1-1, el Tenerife sigue sin reaccionar y no despeja las dudas que ha generado en las últimas seis semanas de la competición.

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