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Nieves Concostrina: “Es fácil lamentar el auge de la ultraderecha y no hacer nada; ¿qué es eso de yo me callo por no discutir con mi cuñado?”

La periodista y escritora presenta el 20 de mayo en el Centro Cultural de El Sauzal su libro 'Cualquier tiempo pasado fue anterior'
Nieves Concostrina

Cuando se entrevista a Nieves Concostrina (Madrid, 1961), ella acostumbra a señalar que no es historiadora, sino periodista. Y sin embargo son muchas las personas que cuando la escuchan en la radio o la leen en sus libros hallan -y valoran- una singular capacidad para relatar episodios históricos de forma amena, con humor e ironía. Nieves Concostrina estará el viernes, día 20, en el Centro Cultural de El Sauzal (19.00 horas), en una iniciativa impulsada por la librería El Barco de Papel, que regenta Nauzet Pérez, para presentar Cualquier tiempo pasado fue anterior (La Esfera de los Libros), una de las dos obras que publicó el año pasado. La otra es La historia en apuros. 5 notables, 4 sobresalientas y un mastuerzo (Montena), en la que su vocación divulgadora se centra en los lectores más jóvenes.

-El humor y la ironía aplicados a la historia ¿sirven más para que la asumamos con mayor cercanía o para tomar distancia hacia hechos que resultaron dramáticos en su día?
“A todo sí. Siempre aclaro que no soy historiadora, sino periodista. Un periodista necesita conocer la historia para ponerlo todo en perspectiva. Así que yo aplico mi oficio para divulgar esa historia. Lo hago a mí manera, eso está claro. Mi pluma es irónica o sarcástica, a veces mordaz, pero ha sido así siempre. Salvo cuando me ha tocado cubrir información pura y dura, donde he procurado ser aséptica. Pero cuando hacía reportajes o crónicas, salía mi estilo, que es este. El humor siempre ayuda. Aunque algunas cuestiones, que trato en la radio, por ejemplo, no tienen maldita gracia. Depende del tema. Algunos con humor y otros sin humor. Lo que siempre intento aplicar es lo que me decía mi redactor jefe: “Cuando cuentes algo, que te entienda la señora María. Nunca sabes quién está al otro lado de la radio o del periódico. No puedes dar por hecho que todo el mundo tiene un bagaje cultural determinado, por eso tienes que contar las cosas de manera que resulten claras y cercanas”.

“Cualquier religión que te anula la voluntad, el espíritu crítico y que te dice siempre lo que tienes que hacer es una secta”

-¿Qué personaje de los que aborda en ‘Cualquier tiempo pasado fue anterior’ considera que ha tenido más mala prensa de manera injusta?
“No sabría bien qué decir. Es un libro de 400 páginas con un montón de personajes. Pero bueno, hay uno que ha tenido muy mala prensa y muy injusta, porque le han hecho pasar por fascista cuando era todo lo contrario: Unamuno. Miguel de Unamuno ha sido manipulado y destrozado por los fascistas. Por ejemplo, se habla de las 5.000 pesetas que les dio a Franco y al bando nacional [al inicio de la Guerra Civil]. Él nunca dio 5.000 pesetas para apoyar a los franquistas, salvo lo que le obligaron a dar, como obligaron a otra mucha gente. Ha sido un personaje muy manipulado. Ahora investigaciones recientes plantean que fue asesinado”.

-¿Y cuál es un auténtico bluf y, sin embargo, ha salido bien parado en el relato histórico?
“Todos los Borbones, desde el primero hasta Felipe VI. Son todos un bluf: una gente que está ahí por un derecho de nacimiento absolutamente absurdo y anacrónico, una gente a la que seguimos manteniendo no sé muy bien por qué, ni para qué. Y tampoco sé muy bien qué es lo que hacen, aparte de sus negocios con España”.

“Todos los Borbones son un bluf en la historia, una gente que está ahí por un derecho de nacimiento absurdo y anacrónico”

-¿Qué hecho o qué personaje de la historia le ha sorprendido más últimamente?
“Me sorprenden todos porque cada día aprendo algo nuevo. Aunque uno que no deja de llamarme la atención es Juan Carlos I de Borbón. Este hombre no para de darnos sustos. O también Felipe VI, con esto de contarnos que tiene dos millones y medio de euros ahorrados y no posee ninguna propiedad inmobiliaria. Lo que no se nos cuenta nunca es todo el dinero que tiene fuera esta familia”.

-Las mujeres han sido relegadas, como en tantos otros aspectos de la vida, en la historia oficial. ¿A quién reivindicaría usted ahora mismo?
“Citaría a centenares de mujeres, porque todas han sido tapadas. Por reivindicar a una de nuestro oficio, mencionaría a Carmen de Burgos, Colombine [1867-1932], la primera periodista de este país y la primera corresponsal de guerra. Quiero decir no solo que fue la primera mujer corresponsal de guerra, sino también que lo fue antes que cualquier periodista hombre. Es alguien de quien no se habla hoy en España”.

-¿Cómo se superan los tópicos y lugares comunes que envuelven a la historia?
“Pues como con todo: informándose, leyendo. Precisamente por eso creo yo que triunfan tanto los libros de historia que la cuentan de una manera cercana. La historia es muy divertida. En mis libros yo no digo nada nuevo, aunque sí lo hago de otra forma. Todo está publicado, relatado. De lo que se trata, en definitiva, es de salirse de lo que cuentan esos historiadores vendidos a la historia oficial, acostumbrados a decir que todos los reyes eran buenos y a hablar con respeto de instituciones corruptas, como ha sido la Iglesia católica. Porque, claro, esos relatos se iban perpetuando, pero en torno a una mentira. En el momento en el que la gente se entera de lo que hay debajo de esas dos supuestas instituciones con prestigio, la Iglesia y la Monarquía, comienza a preguntarse cómo es posible que nos hayan engañando tanto tiempo. Pues ese engaño se produce gracias a todos esos voceros que han estado propagando una falsedad. Por suerte, hay muchos historiadores que llevan tiempo contando la verdad. Siempre digo que si la gente leyera la Biblia se hacía atea en la página cuatro, pero como no se lee… Para mí las religiones son sectas. Todas. Cualquier institución que te anula la voluntad, que te prohíbe pensar, que te impide tener espíritu crítico y que te dice lo que tienes que hacer es una secta. Y sus sacerdotes, unos hechiceros”.

“Cuando te enteras de lo que hay debajo de la Iglesia y la Monarquía te preguntas cómo han podido engañarnos tanto tiempo”

-Si dentro de 50 años nos acercáramos a la figura de Vladímir Putin, ¿qué definición sobre él cree que prevalecerá?
“No lo sé. La guerra de Rusia, la invasión de Ucrania, la conozco, digamos, solo a nivel de usuario y no tengo datos como para hacer una definición, un futurible. No sé cómo acabará esta Tercera Guerra Mundial silenciosa que estamos viviendo, que se desarrolla de una manera distinta a las anteriores, porque sobre todo es económica”.

-Y si miramos a la España actual, ¿cómo describiría este periodo?
“Es peligroso. Lo que está pasando es muy peligroso y creo que deberíamos preocuparnos mucho más de lo que estamos. Sobre todo quienes tengan hijas. Están adoctrinándolas para que vuelvan a ser otra vez solo esposas y amas de casa. El que esté subiendo el machismo, el que cada vez se den más los acosos y las violaciones no es una casualidad. Estamos ante el auge de la extrema derecha. Es el auge de los nazis. Tenemos 52 nazis sentados en el Congreso, con sus mismas maneras, sus mismas formas, porque beben de ellos. Usan las mismas técnicas propagandísticas: lanzar la mentira y esperar a que se difunda. Y como siempre habrá personas desinformadas dispuestas a creérsela, pues ya el trabajo está hecho. Pero, bueno, si no reaccionan quienes tienen que reaccionar… Yo al fin y al cabo no tengo hijos y desapareceré. Pero hago lo que puedo. Defiendo la sanidad y la educación públicas… Me sumo a lo que decía Julia Otero en una entrevista en El País: “Yo voto contra mis intereses pero a favor de mis principios”. O sea, que eso que venden hoy de que hay que bajar los impuestos… ¿Pero para qué quieren realmente bajarlos? Porque si a ti te los bajan 20 euros, al rico se los bajarán 20.000. ¿Y tú te pones contento porque te bajan 20? Todos tendríamos que saber que los impuestos no se deben bajar, porque justo ahí está nuestro beneficio, nuestros colegios, nuestros hospitales, nuestras autopistas…”.

“Cientos de mujeres fueron ignoradas por la historia oficial, como la periodista Carmen de Burgos, ‘Colombine”

-¿A qué cree que responde el que si hasta hace muy poco la gran mayoría estábamos de acuerdo en que la ultraderecha es un riesgo para la democracia, ahora sus discursos ideológicos se lanzan, y hasta se asumen, sin ningún tipo de complejo?
“A que la gente no hace nada. Es muy fácil quejarse de que la ultraderecha va subiendo y no hacer nada frente a eso. Es necesario hacer pedagogía. ¿Qué es eso de yo me callo por no discutir con mi cuñado; no le digo nada a mi amigo en el bar para no discutir con él…? Es decir, que el fascista viene y te lo dice y tú te callas… A mí no me vengas luego diciéndome que qué ha podido pasar. Ha pasado por tu culpa. El ciudadano también es responsable de lo que ocurre. Ya basta de echarle solo la culpa a los políticos. Los políticos salen de la ciudadanía. Si un ciudadano es corrupto, el político será corrupto. Si un ciudadano es honesto y llega a político, el político será honesto. La gente habla de los políticos como si hubieran llegado de Marte. Al político lo pones tú. Si has puesto a un corrupto, la culpa es tuya. Si has votado a uno que te está cerrando el centro de salud, como ha ocurrido en Madrid, tú eres también responsable. Además, te dijeron que lo iban a cerrar, pero con todo y con eso tú le votaste. Los ciudadanos no somos amebas, tenemos responsabilidades”.

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