cultura

Rafael Montezuma: “Bancal’ reinterpreta el espacio rural y refleja la estructura fractal de la naturaleza”

El cineasta canario proyecta este lunes su cortometraje en Garachico, en el marco del Festival Internacional de Cine Medioambiental de Canarias (Ficmec)
El realizador grancanario Rafael Montezuma. / DA

Por Benjamín Reyes

Rafael Montezuma (Gran Canaria, 1971) tardó 46 años en dar el salto al cine tras una larga etapa detrás de las cámaras de televisión. En 2018 dirigió su primer cortometraje, titulado Dua2litet, y después vinieron Hiram (2018), Pillimpo (2019) y Voces del barranco (2019). Con Bancal, que con sus 29 minutos roza el mediometraje, es cuando ha logrado mayor repercusión. Su estreno internacional fue en el International Documentary Film Festival (IDFA, Holanda), una de las citas cinematográficas dedicadas al documental más prestigiosas del mundo, y recientemente obtuvo el premio al mejor cortometraje en la vigesimoprimera edición del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria. Este lunes, 30 de mayo, Día de Canarias, Bancal se proyecta en Garachico, en el marco del Festival Internacional de Cine Medioambiental de Canarias (Ficmec). Después lo hará en Tenerife Shorts, que se celebra en La Laguna, en el Festivalito de La Palma y en un festival en Colombia.

-Concita la atención que empiece a rodar cine después de los 40. ¿Qué ventaja tiene hacerlo a esta edad?
“Después de los 40 empiezas a tener las cosas claras, dejas de dispersarte. Sabes lo que quieres. Hay una especie de lucidez. Se gana en tranquilidad, en sosiego. Todo el background de tu vida va cristalizando. A la hora de abordar un proyecto lo haces con más seguridad. Trabajo de forma artesanal y creo en lo que estoy haciendo”.

-Hagamos un pequeño recorrido por sus cuatro cortometrajes: ‘Dua2litet’, ‘Hiram’, ‘Pillimpo’ y ‘Voces del barranco’.
Dua2litet es una pieza experimental que entraba en el subconsciente de un artista. Ya en esta obra está la clave de mi cine: luz, piedra y naturaleza. Me interesa la geometría fractal. Hiram se centraba en la figura del constructor del rey Salomón, en él mostraba mi interés por la masonería. Pillimpo es un documental experimental sobre un personaje de Lanzarote que tenía un jardín en Teguise. Allí era considerado un loco, pero fuera de la isla se le ve como un sabio. Y Voces del barranco era un trabajo para una institución”.

-¿Cómo entra en contacto con Santiago, el protagonista de ‘Bancal’?
“El Cabildo de Gran Canaria me propone rodar un cortometraje sobre medio ambiente y entro en contacto con Santiago, un maestro pedrero de 85 años. El rodaje se prolongó durante siete meses y decidimos adaptarnos a sus tiempos, a su horas de trabajo, a sus horas de comida, a sus horas de siesta… Santiago es una persona que transmite una enorme energía”.

-¿Qué mensaje quiere transmitir con ‘Bancal’?
“No solo se crea una obra para transmitir algo a los demás, sino también por una necesidad. Entramos en un proceso vital junto a Santiago. Nos mimetizamos con el entorno. Todo cobró un significado durante el proceso de rodaje. Bancal es una reinterpretación del espacio rural. La película refleja la estructura fractal de la naturaleza y recupera el espíritu de toda la gente que trabajó en el bancal. Los bancales eran espacios de vida donde había una unión entre animales y personas. Ahora esos bancales están abandonados”.

-¿Cree que Canarias ha perdido el vínculo con la naturaleza?
“Hemos perdido la forma de vivir apegada a la tierra, la relación con la naturaleza. En las Islas, desde los años 50 se produce un éxodo del campo hacia la ciudad y esto supone una progresiva desvinculación del mundo rural. Se han perdido esos usos y costumbres”.

-¿Tiene ancestros rurales?
“Por parte materna, mi abuelo, aunque no se dedicaba al campo, tenía animales: cochinos, cabras y gallinas”.

-‘Bancal’ es cine hecho de silencios, pero el sonido es también primordial. ¿Qué labor han desempeñado Carlos Peña e Israel Marco?
“Carlos Peña captó el sonido directo y todo el diseño sonoro es obra de Israel Marco, que le ha otorgado otro significado a la película. También hay que destacar la labor del montador, Ivo Vinuesa, que supo darle un sentido al misterio sensorial, así como la de Xavi Pérez, que se encargó del etalonaje y la posproducción, y la de Fran Monroy, que diseñó el cartel y supo captar el concepto de la geometría fractal”.

-¿Para cuándo el salto al largometraje?
“Ya estoy trabajando en un largometraje, que está en fase de creación. Se trata de una historia personal sobre mi padre y mi abuelo, que era masón, ambientada en el franquismo. Todavía estoy encajando el puzle”.

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