carnaval 2022

El Carnaval ‘entierra’ a la COVID y vuelve a las calles 2 años después

El Entierro de la Sardina Según San Juan dio el pistoletazo de salida a la fiesta más importante de la ciudad dos años y medio después de su última cita, y abre la puerta a un fin de semana multitudinario
Carnaval
Foto: Sergio Méndez

Todos a sus puestos. Las viudas con los pañuelos preparados, la Sardina esperando su turno para ser protagonista en su noche, las boas, pedrería y plumas en su lugar, y Policía y servicio de limpieza velando por la seguridad. El Carnaval recuperó en la noche de ayer su esperada calle. En los momentos previos al comienzo del Entierro de la Sardina según San Juan, en el ambiente se respiraban ganas de fiesta. Pepe Benavente y El Morocho comenzaron a cantar Santa Cruz en Carnaval desde la carroza y pusieron música y voz a esas ganas, mientras que el público, amontonado en las aceras, esperaba el comienzo del recorrido.

A las 21.00 horas, de riguroso luto y con un murmullo ensordecedor, arrancó una tímida pero alentadora comitiva que acompañó a la Sardina, disfrazada en esta ocasión de COVID-19, desde la Calle Juan Pablo II. Con una notable cantidad de personas agrupada en las aceras, viudas de la mano de curas, monjas con diablos, los famosos botones de la Casa del Miedo, las Legionarias y la Cofradía del Chicharro de la Afilarmónica Ni Fú-Ni Fá fueron los encargados de abrirle paso, tras dos años de parón, a Don Carnal por las calles abarrotadas de Santa Cruz.

Volver a ver, sentir, escuchar y palpar Carnaval en las calles de Santa Cruz es un sentimiento que solo pudo vivir el que se acercó a disfrutar de este peculiar Entierro de la Sardina que, en esta ocasión, coincidió con las tradicionales hogueras de San Juan. La emoción se palpaba en el ambiente desde su inicio, pero una vez la Sardina entró en Méndez Núñez estalló la diversión y creció considerablemente el cortejo, que pasó de tímido a multitudinario. Santa Cruz volvió a latir al ritmo de la fantasía, la libertad, la tradición, la sátira y la alegría. El olor a incienso de unos “curas” inundó el lugar mientras que los que bailaban tras la Sardina disfrutaban en una de las noches más cortas del año.

Santa Cruz siguió llorando y gritando al pasar por Villalba Hervás, pero esta vez de felicidad. Pese a los parones y espacios vacíos habituales, la comitiva entró en la calle sobre las 22.00 horas, momento en el que el OAFAR tenía previsto que terminase el recorrido. Al ser el evento inaugural del carnaval en la calle, muchos “intrusos” se animaron a vivir esta tradición por primera vez, y el protagonismo de los que años atrás se tiraban al suelo a llorar, fue sustituido por bailes y cánticos.

Prácticamente desde su inicio el ambiente festivo y la risa se entremezclaron con gritos desoladores, llantos y desmayos de las viudas que este año celebran el regreso de la fiesta más importante de Canarias, recordando que el Carnaval no tiene límites y que los chicharreros, puestos a reírse, se ríen hasta de la mismísima muerte y de la COVID-19. En su paso por la Plaza del Príncipe, la música que llevaba la comitiva se mezcló con la de la orquesta del escenario, y así, por un momento, no quedó claro quién seguía a la Sardina y quien simplemente disfrutaba del regreso del Carnaval.

Cuando el cortejo fúnebre recorría La Marina, se dejaron ver caras conocidas del Carnaval entre las que se encontraban el concejal de Fiestas, Alfonso Cabello, disfrazado de viuda; la concejala de cultura Gladis de León, Diablos Locos, murga ganadora del primer premio de interpretación caracterizada con su disfraz de enterradores; o personajes del carnaval como Harpo Marx y Cantinflas. La ilusión por volver a recorrer las calles disfrazados se vislumbraba en las sonrisas que dibujaban sus caras.

Cerca de las once y media de la noche llegó la pompa fúnebre a la Plaza de España tras más de tres horas de recorrido. El público seguía tal y como en su inicio, disfrutando de esta histórica tradición y deseoso de seguir pasándolo bien y alargar la noche con los bailes que el Ayuntamiento organizó en la Plaza del Príncipe y la Plaza La Candelaria de la mano de orquestas canarias, una afluencia que el Ayuntamiento confiaba en que superara las 12.000 personas.

Tras el indulto por parte de la Cofradía del Chicharro de la Afilarmónica Ni Fú-Ni Fá de la sardina, una novedad en esta edición que ya se había anunciado en la Gala de la Elección de la Reina, se procedió a quemar la COVID-19, en un acto simbólico en el que la tradición volvió a latir y el Carnaval volvió, por fin, a tomar las calles de Santa Cruz.

Hoy será el turno de la Cabalgata anunciadora. Se espera que miles de personas se animen a disfrutar de la primera gran noche de bailes del Carnaval 2022, que terminará a las cinco de la mañana, para, solo unas horas después, dar comienzo al Carnaval de Día, que, mañana, a partir de las doce del mediodía arranca con el tradicional concierto de Los Fregolinos en la plaza del Príncipe, para a partir de ahí dar rienda suelta a la diversión en una jornada en la que se espera que más de 320.000 personas pasen por Santa Cruz, contando la segunda noche de bailes en la calle.

En cuanto a la Cabalgata, esta arrancará esta noche, a las 20.00 horas desde la plaza de la República Dominicana y la abrirá la Afilarmónica Ni Fu-Ni Fa, seguida de la Reina del Carnaval, Ruth González Martín. El desfile recorrerá la avenida de la Asunción, Ramón y Cajal, Galcerán, plaza de Weyler, Méndez Núñez, El Pilar, Villalba Hervás y La Marina, hasta llegar a la avenida Francisco La Roche.
La música será la protagonista en el escenario de la plaza de la Candelaria desde las 23.00 horas con La Mekánica by Tamarindos; a la 1,00 horas con Nueva Línea; y a las 3.00 horas con The Boys Machine.

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