carnaval 2022

Diablos Locos vuelve a ganar 7 años después

El segundo premio de interpretación recayó en Zeta Zetas y el tercero y accésit fue para Bambones y Mamelucos, respectivamente
Final-de-murgas
Diablos Locos. Fran Pallero

Tras una final de gran nivel en la que hubo una guerra de estilos, la tradición ganó a la innovación y Diablos Locos se coronó, 7 años después de su último primero, como vencedora del Concurso de Murgas Adultas del 2022. El segundo recayó en Zeta Zetas y su innovación, el tercero y accésit fue para Bambones y Mamelucos, respectivamente.

En el apartado de presentación el jurado otorgó el máximo galardón a Trabachones y el segundo a Diablos Locos, que consiguió doblete. El tercero y accésit recayeron, por orden, en MásQLocas y Los Chinchosos. Sorprende la ausencia de Mamelucos, los eternos ganadores de esta modalidad.

En cuanto a los premios no oficiales, el premio a la murguera del año recayó en Amelia Casanova (Burlonas), el Premio Borja Reyes (mejor director artístico) a Tati García (Las Desatadas), Premio Tom Carby a Las Desatadas, Premio Samuel Armas a Los Tiralenguas, el Premio al mejor presidente en memoria de Jose Manuel Guiance Fernández: Jose Cortés (Murga Infantil Los Rebeldes) y el Premio Jorge González Palmero a la mejor percusión a Emilio Pérez García (Percusionista Ni fú Ni fá).

Trabachones (2019)

Encargados de romper el hielo y abrir la Gran Final, Trabachones volvió a criticar con grandes voces en su presentación a aquellos que no se quedaron a escucharlos en su primer año, lo que hizo levantar al público, que continuó apoyando con aplausos a la murga en su pasacalles: “La magia que te llega al corazón”.

En “titulares tengo, pero información no vendo”, comienzan contextualizando con que están en Facebook leyendo noticias para criticar los bulos que han corrido por las redes sociales y los medios de comunicación de Canarias: “periodismo que aquí lleva tiempo sobrando”. Continúan recordando el titular que Alfonso Cabello dio diciendo que el Carnaval se trasladaba al puerto para después desmentirlo o sacando punta del triunfo de Gambusinos en el Carnaval de Las Palmas, lo que aprovechan para cantar “Al final lo sabes, tus carnavales te los hago yo”. Crítica también al baile de magos que celebró Santa Cruz el mes pasado y a Alfonso Cabello por su gestión de las fiestas “el baile de magos no es Carnaval”. Referencia a Anonymus para hablar de cómo la gente está enganchada a los teléfonos para terminar criticando a los periodistas que filtran los premios del concurso o el cartel del carnaval.

Firman una actuación crítica muy buena que consiguió enganchar con un recinto aún frío. Demostraron que no se dejaron todo en la fase y que aún les quedaba letra, crítica, voces, fuerza y emoción para rato. El público en pie para despedirlos.

Trapaseros (1991)

Los de Los Realejos arrancan con un mejor sonido que en la fase su presentación, que homenajea el sentimiento de pertenecer a una murga: “murgas, ensayos, trompetas, amigos”, para posteriormente continuar con su pasacalles, que el público no dudó en bailar junto a ellos.

“Tenerife, de mierda hasta el cuello” comienza tras unos minutos de preparación con un despliegue de parafernalia que ubica al público en el P.I.R.S. Mientras que se puede ver grandes cantidades de residuos convertidos en escenografía y disfraces, Trapaseros critica la gestión de los residuos en fiestas para empezar a rebuscar entre la basura y sacar, entre otras cosas, una factura del concierto de Juan Luis Guerra. De ahí a Tomás Gimeno “un mierda que a sus niñas asesinó”, acontecimiento que relatan y con el que consiguen emocionar. En el vertedero encuentran el eslógan #Canariedad, que utilizan para criticar la contaminación, el Puerto de Fonsalía o la depuradora, pero también para no olvidar a La Palma. Terminan profundizando y tocando fibra con una crítica a la violencia machista y el abandono a los mayores “dejaron de comer para que no te faltara nada y así se lo vas a pagar. Concluyen con una frase que el Recinto aplaude al completo: “Tiraste al vertedero al que una vez te dio la vida”.

Con la profundidad y emoción que caracteriza su crítica consiguieron tomar el testigo de Trabachones y mantener el nivel. Sus voces y el espectáculo visual que ofrecieron les hizo concluir con una actuación digna de una final que conectó con el público. Emocionaron, aunque quizá faltó algo de tacto a la hora de tocar el caso de Ana y Olivia

Diablos Locos (1970)

Con una presentación distinta a la de la fase y a oscuras homenajean a la murga de siempre, a la que no le hace falta disfraz, luces o espectáculo: “Que no todo es el cartón”. El origen de la tradición murguera hecha canción para dar paso a uno de los pasacalles más conocidos, que hace que el público enloquezca con ellos.

Interpretando el tema “La funeraria, no corras que es peor”, aparecen en el escenario vestidos como el meme en el que cuatro negros cargan un ataúd. Critican a Alfonso Cabello “que se cree que es el salvador de Carnaval”, sacan a Jonathan Viera al escenario para recordarle al canarión quién ganó su concurso de murgas y critican al Obispo de Tenerife por sus declaraciones contra el colectivo LGTBI. De ahí a utilizar los diferentes tipos y tamaños de ataúdes para hacer humor: “Para Bermúdez una caja de zapatos, con el de Humberto Gonar los negros no pueden, para los murgueros de Las Palmas uno insonorizado”. Continúan reivindicando que el carnaval es cultura para hacer un bonito recorrido por nombres propios y espacios míticos de la fiesta y dar a conocer su Escuela de Carnaval, que recorrió algunos colegios enseñando a los niños la importancia del Carnaval: “Mi carnaval es cultura, mi cultura es Carnaval” concluyen con un público completamente entregado y en pie que grita al unísono “eso sí que es un pedazo murga”.

El estilo único de Diablos consiguió que el Recinto se entregara a su actuación por completo de principio a fin. No solo gustaron al público más que las dos anteriores, sino que además trajeron un ápice de humor a un concurso en el que este género ha brillado por su ausencia. Aunque con alguna falta de dicción en el comienzo del tema, concluyeron con una actuación que superó, cuando parecía difícil, a la que habían tenido en la fase. Mágicos, divertidos e irónicos.

Mamelucos (1980)

Arrancan con su pasacalles, energía en la presentación de su director Airam Bazzochi y mejoría musical respecto a la fase: “Mamelucos soy y orgulloso estoy”.

Manolo Peña, presidente de los Mamel´s, aparece entre las sillas vestido de esmoquin para invitar al público a entrar en su local con su tema “No puedo, tengo ensayo”. En el escenario la murga vestida con ropa de calle con una “parodia” que emula la Casa del Miedo, el cuartel general de esta familia carnavalera. Comienzan explicando al público para qué ensaya la murga: “Ensayas pa cantarle las 40 a los mangantes”.

Manolo Peña vuelve a intervenir para invitar al público a decidir si las estrofas que cantan son buenas o malas, lo que aprovechan para soltar diferentes críticas a Bermúdez, el cierre de Celgán o Bernardo, el Obispo: “Espero que cuando reciba la extremaunción vea las puertas del infierno”. Continúan con las visitas oficiales a grupos que hacen las autoridades “entre puñales y cinismo cantamos el pasacalles” para pegarles un rajazo e invitarles a visitar los barrios y ver con sus propios ojos los problemas que tienen estas localizaciones: drogas, personas sin hogar, prostitución, falta de iluminación o mala conexión en cuanto a transporte público. El momento de las anécdotas de la murga: “Manolo no se sabe ni un minuto de la canción” Concluyeron tocando fibra recordando al pueblo que ensayan por y para ellos. El Recinto corea su despedida, ya que la falta de tiempo no les permitió cantarla.

Los Mamelucos consiguen llegar al público abriendo las puertas de su salón con una canción bien planteada que, por los parones, queda algo coja y no consigue enganchar del todo. Su mejoría musical respecto a la fase y algunas buenas estrofas consiguen mejorar el papel que jugaron el lunes pasado en su fase. Lo mejor las partes de su canción que dedican a los barrios de Santa Cruz.

Bambones (1982)

Haciendo referencia al carnaval de verano y tirando de humor e ironía cambiaron en su presentación los petos que lucieron en la fase por sus camisetas de este año y bañadores, y de ahí a “Mi vida es ser un bambón”, canción que es imposible no corear y que el público canta al unísono con emoción.

“La Canción del verano” es la propuesta de Bambones para la final, que comienza con más fuerza y mejores voces que en la fase contextualizando sobre que han vuelto las verbenas y el calor. Tal y como cantan, el tiempo invita a vacilar y no a criticar “Hoy olvido las listas de espera, la pandemia… con dos garimbas se van las penas”. Presentan a Alfonso Cabello en escena para pegarle un rajazo enumerando sus cargos y labores: “No haces nada y de todo quieres mamar” para seguir con Enrique Camacho y criticar su actitud autoritaria frente a los grupos: “Cabello y Camacho son sinvergüenzas los dos”.

Parodian a Camacho para seguir con su crítica irónica en la que haciendo referencia a la censura que hizo a las murgas en la gala narran: “No se habla de Enrique”. Continúan con el carnaval de Las Palmas para recordarle a los canariones que son chicharreros los que han ganado su gala de la reina, el premio criticón o el Tomás Pérez, preámbulo para sacar a Gambusinos al escenario para recordar que fueron ellos los ganadores. Cierran el tema tomando un tono más serio para criticar los comentarios de Camacho a los grupos y el dinero que Enrique ha ganado con el Carnaval.

Los Bambones que enamoran al público con garra, crítica, sátira, ironía y fuerza. Con una notable mejoría en cuanto al sonido de la fase, los del Cardonal firmaron una de sus mejores actuaciones en años con una letra que conectó con el público y les hizo disfrutar. Los Bambones de 2014 volvieron a pisar el escenario para hacerlo suyo.

Burlonas (2012)

Voces femeninas en el escenario recuerdan: “llegaron Burlonas, llegó el Carnaval” con una afinación total y una fuerza espectacular.

Su tema “El miedo al silencio hace ruido en nuestra mente” comienza con una presentación en la que recuerdan la gran cantidad de suicidios que hay cada día y la importancia de la salud mental. Ponen en contexto al público para comenzar a llamar “hijo de puta” a Putin o “caradura” a Bermúdez. Continúan recordando que durante la pandemia la clase política insufló “Miedo en la población para controlarnos a todos”. Del silencio y el contol a un homenaje al trabajador y recordar los derechos que quieren quitarle a la clase obrera que “nuestro abuelo luchó”.

Hablan de la memoria para criticar a Bermúdez por errores cometidos en su legislatura como la contratación de un dj para el baile de mago. Para ello, rescatan fragmentos de canciones de Bambones o Triqui-Traques. Recuerdan que sigue viva la pandemia de la enfermedad mental y reivindican la importancia de tener en cuenta la salud mental y critican los altos precios de la psicología, que la sanidad pública no garantiza. Claman “que tomen en serio la salud mental” para reivindicar que se haga un mayor gasto en este tipo de afecciones. Con carteles que narran diferentes emociones y a capella, recuerdan que “ser feliz es ser como tú quieras ser” y levantan al recinto al completo.

Cantar detrás de Diablos Locos, Mamelucos y Bambones es un reto difícil de asumir que las de Adela Peña consiguieron sortear con mucha más fuerza que en su fase y un tema actual que da pie a que las reinas de la crítica se deleiten en la letra. Aunque bien hilada y planteada, su ritmo hacía difícil de digerir un tema profundo con mucho carácter social. Lo mejor su bonito y reivindicativo final.

La Sonora (2020)

Estrenándose, inesperada e históricamente, en la Gran Final, Los 45 componentes de La Sonora comienza con emoción y fuerza cantando su movido pasacalles: “Que disfruten como yo, contagiar carnaval”.

En su tema “La oposición de tu vida”, los de Añaza hacen mención a las oposiciones que están teniendo lugar estos días e ironizan sobre la oposición que deberían hacer: “A político”. Le dan a los opositores las claves: “Sonríe que tú tienes que aguantar”. Hablan de los acampados frente a la sede del Gobierno de Canarias, las ayudas de dependencia o los actos vandálicos cometidos en La Graciosa: “solo tienes que aprender que pa otro lado hay que mirar”. Continúan criticando los titulares poco reales que los políticos dan en los medios. De ahí a la tercera lección: aprender los privilegios de la clase política, en sus palabras: “enchufes”, “un marisco por aquí, un solomillo por allá”, “sin pagar, los concursos verás”. Intentan hacer participar al público en su canción. Terminan recordándole a la clase política que “ser político es ser ciudadano” y al pueblo “canario levanta y lucha por tu tierra”.

En una final con el nivel del de esta noche, el ser murga novel les jugó una mala pasada. No consiguieron conectar con el público y sus estrofas, aunque con alguna que otra buena crítica, no enganchó. Su premio fue pasar a la final, pero al menos hicieron una actuación en la que las voces y las ganas no faltaron.

Zeta Zetas (2003)

Alexis Hernández los presenta como la innovación y los ganadores de Got Talent, a lo que le faltó añadir que también fueron los ganadores de 2020, una presión que junto a la que suma su no tan buena actuación en fase, les hace crecerse en el escenario en su colosal presentación y su icónico pasacalles.

Comienzan su tema “Aunque no haya presentado licitación, este año el escenario lo hago yo” recordando los grandes escenarios que ha tenido el Carnaval de Santa Cruz y criticando que el de este año sea creación de un canarión. Al ritmo de Frozen empiezan su letra contando que se encargarán de crear un escenario. Tras ellos, una pantalla gigante que colocaron para su interpretación en la que van haciendo aparecer distintos motivos como un cielo para recordar a los carnavaleros que ya no están. Continúan acordándose de las murgas infantiles y la comparsa infantil Tropicana, olvidadas en su opinión por Fiestas y la televisión: “Grandes olvidados, para mí unos maestros” para dar un giro y defender al menor y su inclusión.

Ritmo tradicional del folklore canario, caracterizados como guanches y con elementos característicos de Tenerife en la pantalla para homenajear canarias y el sentimiento de canariedad. Describen lo que significa ser canario: “Soy al que han despreciado, al que han pisoteado”. Retahíla utilizando cada una de las letras de la palabra canariedad para sacar pecho en favor del pueblo canario. De ahí a un escenario en blanco y negro para hablar de las Fiestas de Invierno y rendir tributo a los que hicieron posible que el carnaval sobreviviese, como la Fufa, que sube al escenario para acompañarlos en el final de su canción, en el que critican a Alfonso Cabello para concluir.

La tecnología en esta ocasión, aunque suene extraño, fue menos protagonista que la murga, que tiró de letra, voces y emoción para firmar una buena actuación. Pese a que la idea de la letra y su contenido estaban bien pensados, la ejecución no consiguió hacerlos sobresalir tanto como en años anteriores. Aun así, sirvieron lo que les correspondía: innovación, calidad musical y emoción.

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