Canarias es tierra de tesoros coloniales, pero son pocos los que han llegado a 2026 conservando la esencia del poder real y aún menos los que guardan una historia tan ligada a la fundación de una ciudad Patrimonio de la Humanidad como San Cristóbal de La Laguna.
Nos referimos a una edificación histórica que encontrarás situada en pleno centro de la Ciudad de Los Adelantados y que no solo destaca por su fachada de piedra, sino también por haber sido el lugar donde habitaron los gobernantes de la Isla en nombre del monarca: los corregidores.
Tras su restauración, la Casa del Corregidor vuelve a lucir este miércoles, 13 de mayo, todo su esplendor, recuperando una pieza clave que, en palabras del cronista oficial de la ciudad, Eliseo Izquierdo, se encuentra en el mismo “germen de la arquitectura de esta ciudad”.
Historia de la Casa del Corregidor
El origen de este inmueble se remonta a la primera mitad del siglo XVI, una época en la que La Laguna todavía, en palabras del cronista, “en cierta medida, se estaba haciendo”.
La construcción fue impulsada por el corregidor de la isla, Jerónimo Álvarez de Sotomayor, y según los registros oficiales de Turismo de La Laguna, el inmueble debe su nombre al haber servido de residencia de estos altos cargos durante su periodo de gobierno.
Los corregidores eran el máximo representante de la Corona en la vida del Cabildo; designados por el propio monarca, eran la máxima autoridad militar, política y judicial de Tenerife.
Para el cronista Eliseo Izquierdo, la importancia del edificio va más allá de su nombre oficial: “A mí me gustaría llamarla Casa de los Corregidores, porque en ella habitaron, durante largo tiempo, personajes del antiguo régimen: el alcalde por designación real, que representaba y gobernaba en nombre del rey”.

Una obra cumbre del plateresco tardío
Hoy, la Casa del Corregidor destaca por su magnífico estado de conservación tras la reciente rehabilitación de su fachada. Se trata de una pieza fundamental del “plateresco tardío”, un estilo que en esta casa adquiere una identidad propia al estar “hecha, además, en piedra del país, lo que acrecienta su valor”, según cuenta Izquierdo.
Los expertos y el propio cronista sitúan la finalización de esta obra entre 1540 y 1545. Un detalle crucial que permite esta datación es la heráldica que preside la entrada: “Un dato muy importante, porque uno de los escudos es el escudo personal del corregidor Jerónimo Álvarez de Sotomayor, quien estuvo gobernando la Isla en esos años”.
Un símbolo del Patrimonio Mundial
La Laguna fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999, y edificios como este son los que justifican tal distinción al ser “una pieza importantísima” que se recupera plenamente para el disfrute público.
Con la finalización de los trabajos en la fachada, el cronista oficial lanza un mensaje de orgullo para la sociedad isleña: “Hoy tenemos que estar satisfechos todos los laguneros, tinerfeños y los canarios por la rehabilitación de esta pieza que por fin se incorpora plenamente al patrimonio histórico de esta ciudad”.








