la palma

Héctor Izquierdo: “Nunca he participado en un proyecto que emocionalmente me tocara tan de cerca”

Héctor Izquierdo Triana es desde la semana pasada el comisionado estatal para la reconstrucción de La Palma, después de seis meses como secretario de Estado de Hacienda
Héctor Izquierdo Triana es desde la semana pasada el comisionado estatal para la reconstrucción de La Palma, después de seis meses como secretario de Estado de Hacienda

Héctor Izquierdo Triana es desde la semana pasada el comisionado estatal para la reconstrucción de La Palma, después de seis meses como secretario de Estado de Hacienda. Palmero de Los Llanos de Aridane, vive en sus propias carnes la catástrofe del volcán de Cumbre Vieja, pues aún no puede disfrutar de su apartamento veraniego en Puerto Naos y sus padres y su hermana no pueden acudir a sus casas, al menos aún en pie, debido a los gases que aún mantienen en alerta a la población. Tiene ante sí un reto mayúsculo, con el mandato de coordinar todas esas ayudas que en algunos casos se hacen de rogar. Ayudas que cuantifica en casi el doble de dinero que el Cabildo y los 14 ayuntamientos de la isla se gastan en su la suma de sus presupuestos anuales.

-¿Le apena dejar el trabajo a medio hacer, aunque sea por un motivo tan significativo para usted como reconstruir su Isla y pasar a depender ahora de Presidencia, en La Moncloa, y no del Ministerio de Hacienda?

“De todos los trabajos que he tenido a lo largo de mi carrera, privados o públicos, en España o en el extranjero, nunca he participado en un proyecto que emocionalmente me tocase tan cerca. Es mi gente, mi tierra y la de mis hijos. Lo que se está llevando a cabo desde la erupción, la celeridad con la que se han movilizado las ayudas y el trabajo que se está realizando marcará, sin duda para bien, el futuro de la isla. Al Ministerio de la Presidencia le corresponde, entre otras funciones, la coordinación de todos los ministerios que forman el Gobierno, lo cual es clave en un proyecto con tantas partes implicadas. A ese respecto puedo dar fe del compromiso de su titular, el ministro Félix Bolaños, con la isla”.

– Ha sido nombrado comisionado para esa reconstrucción. ¿De qué se trata?

“Es otra muestra del compromiso del Gobierno y más aún en esta etapa de reconstrucción. El Comisionado, con rango de Subsecretaría de Estado, debe impulsar la ejecución de las medidas adoptadas por la Administración General del Estado y la coordinación con las distintas administraciones públicas canarias. Colaborar para que los afectados puedan volver cuando antes a la normalidad, para reconstruir la isla y ponerla, no en el 2022 sino en 2030 o 2040, cual ave Fénix, que resurja de sus cenizas en un futuro de prosperidad. Hay ejemplos de territorios afectados por volcanes como Islandia, Hawaii, Guatemala, Azores o, lo más cercano a nosotros, Lanzarote, donde el esfuerzo y el ingenio de sus ciudadanos ha levantado sus territorios”.

-¿Quiénes componen su equipo de trabajo?

“Estamos creando una Oficina de apoyo técnico al Comisionado formada por funcionarios de la Administración General de Estado. Tendrá personal especializado en las áreas de economía / derecho e ingeniería / arquitectura. Esta Oficina tendrá la sede en La Moncloa, en Madrid, así como presencia en La Palma”.

– En todo caso. Este comisionado tiene una fecha de inicio, pero ¿se le ha puesto caducidad, dado que tenemos el próximo año varios procesos electorales?

“La magnitud de la catástrofe supera regates en corto. La reconstrucción no va ligada a fechas electorales, es mucho más importante. Y el ejemplo es que la reconstrucción es un proyecto colectivo, compartido por todas las administraciones que están trabajando con unidad, independientemente de colores que tengan. El tiempo, además de los plazos administrativos y de ejecución, lo marcará el avance del proyecto de reconstrucción donde habrá condicionantes, como el enfriamiento de la lava o la evolución de las emanaciones de gases, aspectos que no entienden de claves políticas”.

– Hasta ahora, se ha hablado mucho de la colaboración de distintas administraciones. ¿Teme usted que con las elecciones a la vuelta de la esquina esta reconstrucción se utilice como arma electoral para lo bueno y para lo malo?

“Sinceramente, no lo creo. Hay un factor de idiosincrasia muy canario que es el amor a nuestra tierra y el palmero, desde luego, lo tiene. Habrá opiniones diferentes, sin duda, maneras y soluciones disímiles, pero también unidad, solidaridad y resiliencia ante una catástrofe sin parangón”.

– Dentro de esa reconstrucción qué considera más prioritario. ¿La creación de suelo para construir viviendas, las infraestructuras públicas o las excepciones fiscales para los que lo han perdido todo?

“Las tres líneas son relevantes, generan sinergias y son confluentes en sus fines. No obstante, a la hora de articularlas la prioridad es sólo una: los afectados. Hablamos de familias que además de las pérdidas tangibles e intangibles que sufren, llevan meses en hoteles, casas de familiares, pagando alquileres en otras viviendas, etc.”

– Dentro de esas excepciones hay quien aboga por aligerar el engorroso trámite burocrático de la ley de contrataciones. ¿Lo van a tener en cuenta?

“Se está trabajando en que, dentro de los márgenes legales y de control, ser lo más eficientes posible en los procedimientos, que no haya cuellos de botella y que el flujograma permita ser ágil en una situación extraordinaria”.

– Es usted palmero y de Los Llanos. ¿Entenderá que a partir de ahora sus paisanos le miren con lupa?

“La magnitud de la catástrofe es tal que es normal que se mire con lupa, dada su trascendencia, lo que se puede hacer o no hacer. No hay mayor responsabilidad que con los tuyos, donde los errores no pueden ser anónimos. Pero eso es también una motivación diaria. Espero estar a la altura de este reto que, como le decía al principio, es sin duda el más importante que he tenido nunca”.

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