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Kateryna Humenyuk: “La cultura no puede parar las guerras, pero es la que construye nuestra identidad”

La bailarina, coreógrafa y actriz ucraniana participa en el festival Move con su compañía No Bautizados y la pieza 'Lo invisible'
La bailarina, coreógrafa y actriz Katerina Humenyuk. / DA

Move, festival de las artes del movimiento que celebra desde el sábado su segunda edición, ha traído a las Islas a No Bautizados, una compañía de danza que “integra el teatro gestual como inspiración”. Este domingo por la mañana (12.30 horas) el antiguo Convento de Santo Domingo, en La Laguna, será la sede de un encuentro artístico a modo de conversatorio con No Bautizados, mientras que por la tarde (18.00 horas) las propuestas incluyen la muestra de cinedanza de DanzaTTack, la escenificación de la obra Esto no es una prueba de sonido, de Carlota Mantecón, y el espectáculo Lo invisible, de No Bautizados. Tras pasar por La Palma y Tenerife, el festival recala los próximos viernes y sábado en Gran Canaria y Lanzarote. DIARIO DE AVISOS entrevistó a Kateryna Humenyuk, bailarina, coreógrafa y actriz de No Bautizados.

-No Bautizados. Así se llama la experiencia que comparte con Rolando Salamé y Fernando Careaga. ¿Qué significado tiene, si es que lo hay, esta denominación que le han dado?

“Cuando fundamos la compañía queríamos convertirnos en agentes del arte, del teatro. Compartir con otros artistas diferentes visiones, experiencias y espacios. Crear lo que es importante para nosotros y sobre todo tener la oportunidad de compartirlo. Unirnos más desde la comunidad. Por eso No Bautizados es una forma de decir que no hay nombre”.

-Llegan a Canarias con ‘Lo invisible’, una pieza que es definida como una exploración, como un viaje, en torno a la relación del ser humano consigo mismo. ¿Cómo entienden ese viaje y cómo es la interacción de sus dos intérpretes?

Lo invisible es una obra de danza contemporánea que incorpora el teatro gestual. Es un viaje desde lo desconocido, donde los intérpretes se integran en un mismo ser y pasan por diferentes estados, como lucha, aceptación y compromiso; Lo invisible es un espacio donde se cuestionan, recuerdan y a veces sueñan. Es un viaje desde el presente, donde recordamos ser niños y todo lo que podríamos ser. Estamos muy emocionados de haber vuelto a Canarias con esta pieza”.

“Lo invisible’ es un viaje desde lo desconocido, donde los intérpretes se integran en un solo ser y pasan por diferentes estados”

-Usted es bailarina, coreógrafa y actriz. ¿De qué manera conviven y se ayudan estas facetas cuando sube a un escenario?

“Me gusta mucho seguir aprendiendo, trabajar desde otros lugares o tener diferentes responsabilidades. En mi caso trabajar en el teatro es de gran ayuda, por ejemplo, cuando me encuentro en procesos de investigación, me refiero al contact improvisation. Recurro a algunas herramientas para organizar las vivencias”.

-¿Es muy diferente participar en todo el proceso creativo a sumarse a una idea que concibió otra persona, como en ‘Antropoceno’, pese a que en esta producción tuvo libertad para crear su coreografía?

“Cuando trabajé en Antropoceno para Thaddeus Phillips ya existía una idea: iba a ser sobre el cambio climático. Lo interesante era precisamente comprender la obra desde los ojos de Thaddeus para plasmar su visión de la danza apocalíptica e interpretar a la niña del futuro”.

-Y si hablamos de diferencias, ¿qué le ha aportado trabajar con La Fura dels Baus y qué le ofrece desarrollar un proyecto más personal como No Bautizados?

“Con la Fura dels Baus fue una experiencia maravillosa, donde pude disfrutar de la compañía de más de 50 músicos, bailarines, coro… Bailar con música en directo y sentir al teatro temblar por la enorme cantidad de gente. Eso te llena de energía y no se puede comparar. No Bautizados es mi casa, un proyecto propio al que dedico mucho tiempo. Somos una compañía creada en 2018 y hemos tenido la suerte de compartir nuestro trabajo en Costa Rica, Bulgaria, Croacia, Italia, así como por toda España. Me gustaría que continuara creciendo para seguir mostrando nuevas obras”.

“Trabajar con la Fura dels Baus fue maravilloso, pero No Bautizados es mi casa, un proyecto al que dedico mucho tiempo”

-Una situación como la que vivimos con la pandemia, ¿puede convertirse ya en motivo para un espectáculo o aún es pronto?

“Es una época complicada para todos y aún seguimos. Durante la pandemia nunca he dejado de recibir alguna canción, un poema, una danza o algún monologo cómico. Las personas siguen viviendo. Tantas semanas sin salir a la calle, sin amigos, es motivo para un espectáculo, porque todo merece ser visto y oído”.

-Usted es ucraniana. ¿Cómo vive desde la distancia la guerra de Putin en Ucrania?

“La guerra es algo impensable en estos tiempos. Si ya me afecta en mi trabajo y en mi familia, no quiero ni imaginar cómo sería llevar una vida en medio del conflicto. Desde España hemos colaborado en un concierto benéfico para recaudar fondos para medicamentos y casas de acogida para refugiados. Animo a colaborar a todo aquel que quiera y pueda”.

-¿Qué misión debe cumplir, qué preguntas debe hacernos el arte ante tanta violencia?

“El arte debe representar a la humanidad y a la vez las historias son una inspiración para el arte. La cultura no puede parar las guerras, simplemente, construye nuestra identidad”.

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