puerto de la cruz

Desalojo y clausura definitiva del Edificio Iders, en el Puerto de la Cruz

Tras contar con el auxilio judicial, el Ayuntamiento procedió a tapiar el edificio, una vez que las personas que aún permanecían dentro acataron la orden de abandonar el inmueble
Edificio Iders

El Ayuntamiento del Puerto de la Cruz dio por finalizado ayer el proceso iniciado la semana pasada de desalojo y clausura del edificio Iders. A primera hora de la mañana, la Policía Local, acompañada por operarios municipales, acudió al inmueble donde aún permanecían unas seis personas que se habían negado a acatar la orden de desalojo dictada hace diez días, y que el resto de okupas que habitaban en el edificio sí que cumplieron en la primera comunicación.

“Esta mañana, con el auxilio judicial que llegó la semana pasada y después de haber pasado diez días del aviso, se ha procedido al desalojo, tras lo que los operarios municipales han tapiado la puerta”, explicaba a DIARIO DE AVISOS el alcalde portuense, Marco González.

El regidor recordó que, con este desalojo, “no estamos solo cumpliendo con la orden recogida en la declaración de ruina inminente dictada por el Ayuntamiento, sino también poniendo a salvo a estas personas que estaban en un edificio que no es seguro”. Además, añadió que “Servicios Sociales sigue trabajando, encontrando y dando alternativas de habitabilidad a estas personas, que, por otra parte, resulta difícil, porque tienen patologías asociadas, por lo que la respuesta que le demos no depende solo del ámbito municipal”.

González recordó que, cuando llegó al Ayuntamiento, “el edificio estaba ocupado por más de 70 personas, por las que nos preocupamos, incluso alojándolas en un hotel durante la pandemia, por tanto, lo que se ha hecho hoy (por ayer) es la continuidad de un trabajo que se plasma en un hecho concreto que es el de termina y culminar el desalojo”.

Igualmente, insistió en que “vamos a seguir trabajando y buscando soluciones para un inmueble que, después de 31 años, sigue dándonos esa imagen, y, sobre todo, para que los propietarios puedan recuperar sus casas”.

A partir de este momento se inicia un proceso administrativo que, como admite González, se puede alargar en el tiempo. “Queda ahora comunicar a la propiedad, algo que sabemos que es muy difícil. Después de muchos años, hemos actualizado documentación y hecho muchos llamamientos personales para notificar cuanto antes, pero somos conscientes de que habrá propietarios a los que no podamos localizar ni notificar el decreto de ruina inminente, así que tiene que procederse administrativamente, como el ámbito jurídico nos permite, con la publicación en el BOE y los tiempos que marca la ley”, manifestó.

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