aniversario de la erupciÓn de la palma

Domingo Guerra, el cura de los tres volcanes palmeros

El párroco de El Paso asegura que “hoy se acude más al Señor para quejarse que a pedir fuerza y ayuda para los damnificados”
Domingo Guerra
La Virgen del Pino fue sacada en rogativa para pedir el final de la erupción del volcán de Cumbre Vieja.

Es uno de los rostros del volcán. Con 80 años, Domingo Guerra, párroco de El Paso, ha vivido las tres últimas erupciones de La Palma (1949, 1971 y 2021) y espera “no vivir una cuarta”. Su presencia en los medios informativos fue casi constante en las primeras semanas del volcán de Cumbre Vieja, cuando la plaza de la iglesia de Tajuya se convirtió en un improvisado plató de televisión, dejando abierta las puertas de la Sagrada Familia las 24 horas del día, durante los 85 días que duró la erupción volcánica.

Era aquel el mejor lugar para oír rugir y ver las columnas de cenizas y lava que lanzaba el impresionante volcán que se formaba a escasos metros.

Domingo Guerra es el párroco de todos los templos y ermitas de El Paso, que “a Dios gracias no sufrieron desperfectos, como sí ocurrió con la iglesia de Todoque, en Los Llanos”. Lamenta que hoy, un año después de aquel episodio que estremeció La Palma, haya muchas familias sin tener dónde ir, recordando que aún en las casas parroquiales “tenemos a seis familias acogidas y a muchos más que vienen aquí a comer y a asearse”.

Domingo Guerra
La iglesia de Tajuya, convertida en un plató de televisión | JOSÉ FDEZ. AROZENA

No recuerda bien el día -la edad ya hace estragos, comenta- en que decidió sacar a la Virgen del Pino en rogativa, “una idea que se le ocurrió a un periodista”, señala. “Recuerdo que ya en Santiago del Teide se hizo cuando erupcionó el Chinyero en 1909. Siempre en La Palma se había sacado a la Virgen de las Angustias o la Virgen de las Nieves, y lo consulté con don Bernardo, el obispo, y esa fue la razón de ser de sacar a la Virgen del Pino, al igual que a las otras dos vírgenes.

“La Virgen del Pino -prosigue- la sacamos al atardecer a la plaza de la iglesia que lleva su nombre y allí se veía lo bravo que estaba el volcán esos días, un mes después de haber salido a la superficie. En la plaza de Tajuya, ya por la noche, sacamos la custodia de Cristo, con la plaza llena de gente respetuosa, y allí todos pedimos ayuda y fuerza al Señor para que protegiera a todas las personas que estaban sufriendo las consecuencias del volcán”.

Reflexiona que “en estos tiempos actuales solemos acudir más a la Virgen y a Dios para quejarnos que para pedir ayuda para superar las adversidades que la naturaleza nos depara. De cara al futuro, lo que conviene es encomendarnos a Dios para salir adelante. Sin ir más lejos, este fin de semana, con el aniversario del volcán, hemos pedido a Dios que nos ilumine a todos para salir adelante. Dios pondrá de su parte si nosotros ponemos de nuestra parte. Recuerdo de niño que mis padres, en las Breñas, cuando comenzaban a trabajar decían en el nombre del Señor, y cuando terminaban, hemos hecho nuestro trabajo, Señor, ahora pon tú lo que falta”.

19 DE OCTUBRE

Fue justo al mes del inicio de la erupción que se decidió hacer una misa rogativa por el cese del volcán. El Santuario Insular de Las Nieves, así como los de El Pino y Las Angustias acogieron ese martes las misas, con especial incidencia en la que organizó Domingo Guerra en El Paso, con la procesión desde El Pino y el emocionante acto en Tajuya, ya con la caída de la noche iluminada por el impresionante fuego del volcán, mientras centenares de fieles se tapaban como podían de la caída continúa de cenizas.

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