violencia machista

Declarado culpable de asesinato con alevosía y ensañamiento tras quemar viva a su pareja en La Laguna en 2020

El varón roció de gasolina y luego quemó a su pareja viva en la madrugada del 23 de septiembre de 2020
quemar viva a su pareja en La Laguna

Un Jurado ha decidido por unanimidad en la Audiencia de Santa Cruz de Tenerife que Abraham Z.A. es culpable del asesinato de Ramona J.S.A., a la que roció con gasolina y luego prendió fuego en una casa de La Laguna, y ha determinado además que lo hizo a traición y con especial crueldad.

El veredicto aplica asimismo al procesado las agravante de parentesco, al demostrarse que eran pareja, y el de violencia de género dada la superioridad física y el trato vejatorio que sufrió.

Tras más de diez horas de deliberación, el tribunal popular ha descartado que Abraham Z.A. no fuera consciente de lo que hacía por haber ingerido drogas o alcohol y sus problemas psicológicos.

También ha considerado probado que el machete encontrado sirvió para amenazarla con que la iba a descuartizar, tal y como oyeron los vecinos.

En vista de este veredicto, la Fiscalía y las acusaciones han mantenido su petición de 25 años de cárcel y las indemnizaciones.

La defensa, por su parte, pedía la absolución, pero ahora solicita a la Audiencia la pena más baja dentro de lo posible.

Ramona J.S.A. murió a causa de las quemaduras de segundo grado profundo y tercero que se extendieron por el 80 % de su cuerpo.

Los hechos tuvieron lugar el 23 de septiembre de 2020 a las 3.30 de la madrugada en una casa de la urbanización Princesa Iballa de La Laguna. En ese momento se produjo una fuerte discusión y, a continuación, el Jurado considera que el hombre prendió fuego a la víctima, que moriría 24 horas después.

Las sesiones del juicio se iniciaron el pasado lunes, se han extendido durante toda la semana y en ellas han testificado vecinos del edificio donde se cometió el asesinato, técnicos especializados en incendios, forenses, peritos y miembros de las fuerzas de seguridad.

De esta manera se ha conseguido reconstruir el ambiente en el que se produjo la muerte, los perfiles de la víctima y el acusado y los hechos ocurridos tras la explosión de gasolina.

Las hijas de la fallecida también intervinieron en una de las sesiones para indicar que, aunque la relación con su madre, una toxicómana que pedía dinero en los supermercados, no era muy estrecha, la veían de vez en cuando.

La última ocasión fue cuando les dijo que tenía una pareja y que vivía en su casa, extremo que es importante en cuanto que determinó si se trataba o no de violencia de género en el ámbito familiar como plantean las acusaciones.

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