El Lenovo Tenerife logró un nuevo triunfo, ante un siempre complicado Obradoiro (86-97) en un encuentro del que fue protagonista en todo momento, en el que jugó bien, con autoridad, y en el que demostró que cuando tiene su día desde el exterior es casi imbatible. Los de Vidorreta firmaron un 16 de 32 desde el triple (50%) y dejaron a los santiagueses sin respuesta posible.
Los santiagueses firmaron un buen arranque ante un Lenovo Tenerife errático en ataque (7-2). Los aurinegros, pese a tener lanzamientos liberados, no comenzaron bien desde el triple (0 de 3) ya con el 16-8 en el marcador.
Los visitantes lograron igualar las cosas, sobre todo por su mejor circulación de balón en ataque, cerrando la primera manga con 24-21.
El mejor acierto exterior de los canaristas les permitió devolver el primer parcial (8-19) para el 24-27. Este segundo cuarto iba a ser del Lenovo Tenerife, con gran acierto desde el exterior, anotando 33 tantos y logrando dar siempre un pase extra ante un Obradoiro que, por momentos, se vio incapaz de frenar a los insulares.
Un parcial de 1-7 resultó definitivo para que se distanciaran los tinerfeños (34-41) y comenzar a decidir el encuentro con diferencias máximas de hasta 12 puntos (39-51) antes de llegar al descanso con 43-54.
El dominio aurinegro fue la tónica general durante los seis primeros minutos de la tercera amanga del encuentro. Pese a que los de Txus Vidorreta no pudieron mantener el acierto del segundo cuarto, es cierto que se seguía jugando a lo que quería el Lenovo Tenerife.
El Obradoiro logró enseñar los dientes con el 56-64, antes de un 59-64 con poco más de tres minutos por jugarse que logró neutralizar Vidorreta con un tiempo muerto (59-69).
Al final del cuarto se llegaba con 64-73.
Los gallegos volvieron a amenazar en los primeros compases del último cuarto (68-75), pero el Lenovo Tenerife se seguía defendiendo desde el triple (68-78) hasta que pegó un nuevo arreón para el 70-83. Al Obradoiro se le acababan las oportunidades, por lo que Moncho Fernández llevó el partido al tiempo muerto.
Bruno Fitipaldo, que firmó un sensacional partido, certificó el triunfo para un Canarias que fue justo vencedor d eun duelo que dominó de principio a fin (86-97).





