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La Jocan abre el año musical del Archipiélago desde el Auditorio de Tenerife

Los jóvenes intérpretes protagonizaron este lunes en la Isla el preludio del 40º Festival Internacional de Música de Canarias (FICM); hoy actúan en Gran Canaria y mañana, en Fuerteventura
Víctor Pablo Pérez dirigió a la Jocan, con Nikolai Luganski como solista invitado. / Fran Pallero

La Joven Orquesta de Canarias (Jocan) fue este lunes la encargada de dar la bienvenida musical a 2024 en el Archipiélago. Con su director artístico al frente, el maestro Víctor Pablo Pérez, la Jocan ofreció en la capital tinerfeña, en el Auditorio de Tenerife, el primero de sus tres conciertos de Año Nuevo.

Este preludio del 40º Festival Internacional de Música de Canarias (FIMC), que entre el 10 de enero y el 9 de febrero brindará 60 conciertos en las Islas, continúa hoy martes en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria, mientras que mañana los 75 jóvenes músicos que conforman esta edición de la propuesta inaugural del año actuarán en el Palacio de Formación y Congresos de Fuerteventura, en Puerto del Rosario.

Los jóvenes intérpretes actúan hoy en Gran Canaria y mañana, en Fuerteventura. / Fran Pallero

La Jocan presentó un programa, que volverá a interpretar hoy y mañana, conformado por el Concierto para piano n.º 2 Op. 18 en Do menor, de Serguéi Rajmáninov, con la participación como solista invitado del pianista ruso Nikolai Luganski, y la Sinfonía n.º 5 en Mi menor, Op. 64, de Piotr Ilich Chaikovski.

Nikolai Luganski es un pianista de extraordinaria profundidad y versatilidad. Conocido por sus exquisitas interpretaciones de Rajmáninov, del que ayer protagonizó una de sus obras de referencia, Prokófiev, Chopin y Debussy, ha recibido numerosos premios por sus grabaciones y méritos artísticos.

EL PROGRAMA

El Concierto para piano n.º 2 Op. 18 en Do menor (1901) fue recibido de manera extraordinaria en su estreno, borrando así el fracaso de Rajmáninov con su Sinfonía nº 1, que llegó a sumirle en una profunda depresión. Esta obra ha sido un elemento básico para los pianistas desde entonces. Como muchas de las otras partituras populares del compositor, ha sido utilizada, tanto por su estilo como por su contenido, por compositores de películas y canciones. El lujoso y exótico segundo tema del final proporcionó la melodía de Luna llena y brazos vacíos (Full moon and empty arms), un éxito para el entonces joven Frank Sinatra, y de All by myself, de Eric Carmen.

La Sinfonía nº 5 en Mi menor, Op. 64 es de las más populares de Chaikovski. En palabras suyas, esta obra representa “una renuncia completa ante el destino”, y un crítico temprano reconoció que “toda la sinfonía parece surgir de una experiencia espiritual oscura”, pero eso no impide, sino todo lo contrario, que sea una de las favoritas de la audiencia. De hecho, es, junto a la Sexta (la Patética), la más famosa y tocada de las del compositor ruso. Ambas obras están siendo interpretadas por primera vez por la Jocan.

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