cultura

Loli Íñiguez: la entrega total a la creación artística

Pintora y también escritora, expone en La Laguna hasta el próximo jueves, 4 de enero, 22 obras, entre óleos y dibujos, en una muestra que alberga el antiguo Convento de Santo Domingo
El crítico de arte Joaquín Castro y la artista Loli Íñiguez. / DA

Me encuentro con Loli Íñiguez en el Real Casino de Tenerife para hablar de arte, de su arte, que es grande. Su vocación se plasmó también en los estudios, primero en su licenciatura en Bellas Artes y después con el doctorado y su labor como profesora titular en la Universidad de La Laguna (ULL). En la charla me habla de su entrega total a lo que su intelecto le dicta para llegar a expresar sus sentimientos, sin pensar si es abstracción o realismo lo que hay en su obra.

Ella no se olvida de la pasión y del conocimiento, así como de los momentos intuitivos, que dan como fruto sus creaciones. Sabe que la pintura permite múltiples expresiones. Loli ha escogido la suya y a través de ella pone de manifiesto su personalidad. Busca el equilibrio. Traslada al lienzo su sensibilidad y buen gusto en la composición, con un dibujo bien estructurado, logrando un resultado perfecto. De ahí que el espectador se recree con un trabajo bien realizado. Lo he podido comprobar ante sus obras en la exposición que actualmente alberga el antiguo Convento de Santo Domingo, en La Laguna.

‘AMOR, PASIÓN Y CONOCIMIENTO’

Desde el 5 de diciembre, y hasta el próximo jueves, Loli Íñiguez expone como artista invitada en la II Muestra Arte45ymás. Presenta 22 obras, 10 óleos de gran formato y 12 dibujos, con algunas piezas iluminadas con pan de oro. La exposición comienza con un dibujo de técnica mixta, Amor, Pasión y Conocimiento, dedicado especialmente a la Asociación de Mayores de la ULL, que ha sido utilizado para la cartelería y que pasará a los fondos de la universidad.
Tres óleos y varios dibujos representan árboles y versan sobre el mismo tema. El resto de la obra indaga en el conocimiento de uno mismo, la relación entre opuestos y la incertidumbre del proceso creador. 

Cuando le pregunto por sus comienzos en el arte me remite a la infancia, cuando creaba personajes fantásticos que luego coloreaba. “Mi primera exposición individual fue en la Sala de Arte y Cultura de la Caja de Ahorros de La Laguna”, señala, entre otras muchas propuestas, como la de 2016, Los recuerdos me miran, en el Centro de Arte La Recova. Entiende cada una de estas muestras como un hito en su carrera artística y guarda grandes recuerdos de ellas.

Siempre se ha interesado por la pintura de otros creadores, y aquí cita a figuras como “Kandinski, Chagall, Munch, Pérez Villalta o nuestro Cristino de Vera”. “Y también admiro, cómo no, a Antonio Padrón, del que vi hace poco una exposición en la Fundación Cristino de Vera”. En su formación recuerda a profesores como Enrique Lite, Pedro González o Chevilly, entre otros.

Loli Íñiguez también es escritora y ha obtenido varios galardones por sus cuentos, como un primer premio nacional. “Me gusta escribir y tengo varios textos pendientes de publicar, incluso trabajo en una novela”, detalla.

La artista no deja tener proyectos, para ella es algo imprescindible que, básicamente, se resume en “pintar y pintar”. “El próximo año haré una exposición en una galería de Santa Cruz, que estoy preparando actualmente. Esta de La Laguna ha sido un éxito. También estoy con mis cuentos y mis artículos. Me gusta mucho escribir y llegar a los demás, con la escritura y con la pintura”. 

Loli (María Dolores Íñiguez Ibáñez) nació en Logroño. Se podría estar hablando con ella horas y horas. Es una enamorada del arte de Velázquez, conoce y ha estudiado toda su pintura. Me quiero quedar con unas frases de Lourdes Pérez Íñiguez, que escribió en el catálogo de la exposición en La Recova: “Recuerdo que de pequeña a veces jugaba con los cuadros de mi madre, pasaba largos ratos mirándolos para descubrir en ellos mundos y personajes con los que inventaba juegos. Y recuerdo también que cuando alguien me preguntaba por la profesión de mi madre yo siempre contestaba con orgullo: ‘Mi madre es pintora’. Más tarde descubriría algo que la mayoría de ustedes aún desconocen, y es que mi madre es también una fabulosa escritora”.