La unidad de Neonatología y Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria y del Hospital Insular Materno-Infantil llevaron a cabo recientemente la segunda oxigenación por membrana extracorpórea pediátrica.
Este segundo caso correspondió con una asistencia a una niña de cinco años, ingresada en el Hospital tinerfeño de la Candelaria, que había sufrido una insuficiencia respiratoria asociada a una patología previa. Tras agravarse la situación, el equipo de profesionales de cuidados intensivos pediátricos puso en marcha el protocolo, solicitando la intervención del equipo del Hospital Materno Infantil de Gran Canaria, especializado en estos casos.
La oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO, por sus siglas en inglés) es una técnica que se emplea en situaciones de cuidados intensivos, con la que se logra oxigenar la sangre cuando el corazón y/o el pulmón ha dejado de cumplir su función y se recurre a ella cuando no funcionan otros tratamientos que se hayan intentado para mejorar la función pulmonar o cardiológica. Esta técnica utiliza una bomba extracorpórea para soportar la función pulmonar de la niña.
La Unidad de Medicina Intensiva Pediátrica del Complejo Hospitalario dispone, desde 2017, de un equipo multiprofesional altamente especializado para la atención del sistema de Oxigenación por Membrana Extracorpórea (ECMO) con el que se da soporte cardiaco y/o pulmonar a pacientes en situaciones críticas donde las medidas de soporte convencionales, como ventilación mecánica, han fracasado.
Multidisciplinar
En la asistencia a la paciente participó un equipo multidisciplinar al que se sumó los profesionales del Hospital Insular Materno-Infantil de Gran Canaria, especializado en estos casos, que está compuesto por dos cirujanos, un médico intensivista y dos enfermeros, que se encargaron de estabilizar al paciente con la máquina para trasladarla, en el avión medicalizado del Servicio de Urgencias Canario (SUC), a su hospital.
En este servicio, se movilizó también dos ambulancias medicalizadas, cuya dotación profesional está compuesta por un médico, un enfermero y un técnico de Emergencias Sanitarias. Una de ellas trasladó a la afectada desde el hospital a Los Rodeos y la otra la evacuó al Marteno con el apoyo del personal de una ambulancia. Además, fue necesaria la activación de un vehículo de Transporte No Urgente para el traslado del ECMO y del personal especializado hasta el centro tinerfeño.
La paciente pasó 12 días en el centro hospitalario grancanario y, una vez superada la fase crítica de la enfermedad, regresó al centro tinerfeño, donde su situación se mantiene estable.
Hay que recordar que en mayo de 2023 se realizó el primer traslado entre La Candelaria y el Materno de una paciente de dos años en estado crítico después de sufrir un atropello. Tras realizar dos intervenciones urgentes de embolización hepática y hepatectomía segmentaria, el centro tinerfeño solicitó su traslado por la necesidad de ECMO por la gravedad de su estado general y el fallo respiratorio tras no funcionar la ventilación mecánica.




