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Felipe Hodgson Ravina trae mañana al Círculo de Amistad su ‘Crónica gráfica diaria del confinamiento’

El artista mostrará dibujos no incluidos en la obra, pero que reflejan lo que sentía y ocurría en la calle durante la pandemia
Cartel del acto. / DA

El Círculo de Amistad XII de Enero programa mañana miércoles (19.30 horas), en su sede de la calle Ruiz de Padrón, 12, en la capital tinerfeña, una nueva presentación de la Crónica gráfica diaria del confinamiento, el volumen de dibujos y reflexiones elaborado por el artista Felipe Hodgson Ravina durante la pasada pandemia del coronavirus COVID-19.

Hodgson Ravina también dará a conocer una serie de dibujos que no figuran en esta obra que, como se recordará, destina parte de la recaudación que obtiene por su venta a las Hermanas de la Caridad. “Son referidos a la pandemia -detalla su autor-, pero exteriores, expresando lo que nos ocurrió en la calle cuando salíamos de nuestra cárcel para ir al supermercado o dar la caminata establecida por las autoridades según la edad que tuvieras”.

VÁLVULA DE ESCAPE

“Mi terapia, como válvula de escape de mis sentimientos diarios -apostilla-, es expresarme mediante el dibujo. Estrictamente lo hago para averiguar qué estoy pensando, qué estoy observando y, por tanto, qué es lo que veo y qué es lo que significa una vez representado sobre un soporte. Entonces me digo: ¡Lo que ves es lo que hay!”.

Hodgson Ravina detalla que en esos días dibujó sobre todo aquello que pasaba a su alrededor y sus miedos ante la pandemia. “El dibujo es como ir a un gimnasio: cuanto más practicas un ejercicio, menos costoso te resulta ejecutarlo. Para la práctica del dibujo no es necesario saber plasmar fielmente lo que se observa, ya que, en mi opinión, el dibujo es una vía de expresión personal, al igual que la letra y la firma de cada persona”, apostilla el artista.

Con relación a la pandemia y sus crónicas diarias, señala que le ha servido para la introspección. “Se dice que cuando el tiempo es benigno, todo parece que va sobre ruedas y no se presta atención a las cosas esenciales. Para muchos, la burbuja del confort se rompió y ese viaje de encerrarnos fue un tránsito que, dentro de la gravedad por lo terrible que resultó, también agradecí, pues me sirvió para investigar, para la reflexión personal y, aún más, para colaborar con otras personas que reflexionaban y contestaban a mis escritos”, expone.

SENTIR

“Ha sido una gran ocasión para pensar y sentir cosas trasladadas al dibujo”, subraya, “ya que no hay solo que pensar sintiendo y sentir pensado, sino expresarlo. He crecido en ese tiempo de encarcelamiento para ser más consciente y atento, más paciente, y aguantar esa larga espera hasta salir en libertad a la calle”.

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