Los nombres propios canarios reflejan la historia que ha forjado la identidad de sus primeros habitantes. Muchos de ellos rememoran a los guerreros que resistieron la conquista de las Islas y defendieron el territorio, aunque otros tienen sus raíces en los aborígenes.
Entre los nombres que más historia guardan, hay uno que destaca en especial y solo 27 personas se llaman así. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la media de edad de las personas que lo llevan es de 30 años y residen en las islas orientales.
Se trata de Adargoma, un nombre masculino utilizado en Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote. Según las crónicas de la época, pertenecía a la nobleza del guanartemato de Gáldar, una demarcación territorial importante en el siglo XV en Gran Canaria (la Isla se dividía en dos regiones con su propia capital: Gáldar y Telde).
¿Quién era Adargoma?
Adargoma, residente de Arucas, era conocido por su fuerza y destreza, y se destacaba por su estatura mediana. Durante la batalla del Guiniguada en 1478, lideró uno de los grupos que resistieron la invasión castellana, junto a figuras como Doramas y Maninidra.
Sin embargo, fue capturado y llevado a Sevilla como esclavo, tras ser herido por Juan Rejón, uno de los conquistadores castellanos.
La figura de Adargoma se erige como símbolo de la resistencia isleña y de la lucha por preservar su identidad. Su nombre evoca valores como la valentía, la fuerza y la elegancia, dejando así un legado histórico perdurable en el tiempo.






