La escritora guadalupeña Maryse Condé, favorita en las quinielas de los últimos años al Premio Nobel de Literatura, falleció a los 90 años, según confirmó ayer su familia. Condé obtuvo, en 2018, el New Academy Prize in Literature, conocido como Premio Nobel de Literatura alternativo, en reconocimiento a su prolífica obra narrativa. Nacida en 1937 en Pointe-à-Pitre (isla de Guadalupe), la escritora cuenta con una treintena de novelas publicadas que tienen como temas África, la esclavitud, el colonialismo y el postcolonialismo.
En el año de su reconocimiento por la Nueva Academia, se destacaron obras como Ségou (1984-1985), Traversée de la mangrove (Travesía del manglar, 1989) o Desirada (2000). También publicó obras de teatro y ensayos.
La autora tuvo vínculos con España, donde fue reconocida en 2022 con el doctorado honoris causa por la Universidad de Murcia. La laudatio corrió a cargo de los investigadores Antonia Pagán e Isaac David Cremades, quienes glosaron la figura de la escritora. Maryse Condé se mudó a París, con 16 años, para estudiar en la Sorbona. Trabajó después en África durante más de una década y vivió en EE.UU., donde enseñó en las universidades de Berkeley, Harvard y Columbia. Actualmente vivía en el sur de Francia.
Maryse Condé empezó a cultivar su faceta de escritora durante su etapa universitaria, publicando obras de teatro sobre las realidades antillanas y novelas inspiradas en su experiencia en los países africanos independientes. Precursora en asuntos relacionados con la condición de la mujer y la oralidad como rasgo de identidad de los pueblos poscoloniales, consagró su creación literaria, así como su trayectoria intelectual, “a una cierta revisión de la Historia”.





