Santa Cruz de La Palma festejó ayer el 531 aniversario de su fundación vestida de flores y engalanada de cruces decoradas y mayos por diferentes rincones del municipio. La capital palmera amaneció colorida y bulliciosa con la diana floreada que anunciaba, desde primera hora de la mañana, la banda de Cornetas y Tambores Gayfa, con el ánimo de despertar y animar a vecinas, vecinos y visitantes a recorrer las calles de la ciudad.
El carácter popular y festivo de este día grande resurge con fuerza cada 3 de mayo, en el que cientos de mayos y una veintena de cruces participan en el tradicional concurso de embellecimiento, convirtiéndose en un atractivo cultural y etnográfico.
El jurado designado por la concejalía de Fiestas otorgó el primer premio a la Cruz de la calle A. Rodríguez López-Los Chorros, en la categoría de Cruces Tradicionales, por el uso de materiales clásicos en las confecciones palmeras, como el vestido textil y enjoyado del santo madero.
El segundo puesto recayó en los trabajos de la Cruz del barranco del Espino, en Velhoco, por el uso de camelias secas, enteras y picadas, en la confección del manto que constituye su original pie de la cruz. El tercer premio fue para la cruz de la Columba.
En temática libre, el primer premio recayó en la Cruz de la Barriada de Pescadores, en las calles Jameos y Jandía, por la original y poco frecuente representación de la fundación de la ciudad y del arribo de los primeros conquistadores El segundo galardón se concedió a la Cruz de El Pilar, en la Urbanización del mismo nombre, en la Huerta Nueva, por el artístico efecto de ciclorama dado al conjunto, mientras que el tercer galardón recayó en la Cruz de la Asociación Vecinal Quisisana, en el barrio de San Telmo.
El alcalde, Asier Antona, y el edil de Fiestas, Raico Arrocha, entregaron los galardones y diplomas a las personas y asociaciones distinguidas.





