cultura

La Sinfónica acerca la música y la danza clásica a más de 2.500 escolares

Los estudiantes, pertenecientes a 43 centros educativos de la Isla, disfrutan esta semana en el Auditorio de Tenerife con el espectáculo 'Abemón: cuando el agua suena'
El espectáculo volverá a escenificarse este sábado en una función familiar. / DA

Más de 2.500 jóvenes, de 43 centros educativos de la Isla, participan en los dos conciertos escolares que ofrece la Sinfónica de Tenerife de Abemón: cuando el agua suena, una idea original de Ana Hernández Sanchiz, con la dirección musical de Ignacio García Vidal. Además, actúan colectivos de danza comunitaria bajo la dirección escénica y coreográfica de Antonio Quiles.

La actividad de la orquesta concluye mañana sábado en el Auditorio de Tenerife (12.00 horas) con un concierto familiar con niños mayores de nueve años.

El estreno de Abemón: cuando el agua suena tuvo lugar este jueves y contó con la asistencia de 1.344 espectadores que llegaban de 19 centros de los municipios La Laguna, Santa Cruz, Güímar, El Tanque, Granadilla, La Orotava, Los Realejos, Puerto de la Cruz, San Miguel y Tacoronte. En el concierto de hoy viernes está prevista la presencia de 1.485 escolares, que llegarán al Auditorio de Tenerife procedentes de 24 centros de La Laguna, Santa Cruz, Güímar, La Orotava, Arona, Arico, El Rosario, Garachico, Granadilla, La Matanza, Tacoronte y Tegueste.

Abemón es agua en lenguaje aborigen canario y, precisamente, es el líquido elemento el hilo conductor de este programa con el que la orquesta, sus espacios, sus integrantes y su música se convierten en un punto de encuentro que propicia la creación coreográfica y escénica de personas con distintas capacidades.

La selección musical convive con la danza contemporánea, cuya visión sobre los cuerpos y el movimiento es inclusiva por naturaleza, dando espacio creativo y una voz propia a cada persona. Las partituras seleccionadas son Música acuática: suite nº 1 en fa mayor, HWV 348, de Händel; El lago encantado, op. 62, de Liádov; Una barca en el océano, de Ravel, y Peter Grimes: cuatro interludios marinos, op. 33a, de Britten.

Abemón: cuando el agua suena ha tenido sesiones de trabajo previas con la organización de talleres de danza que se realizaron la pasada semana y en los que participaron personas con diversidad funcional y alumnado de las Escuelas Pías y de los institutos Benito Pérez Armas, San Benito, Tacoronte-Óscar Domínguez y Tegueste.