El próximo mes, se cumplirán 50 años de un hecho que marcó un antes y un después en las comunicaciones marítimas con la isla de La Gomera. A las 11 de la mañana del lunes 8 de julio de 1974, zarpaba por primera vez del puerto de Los Cristianos rumbo a San Sebastián el Benchijigua, un ferry construido en los astilleros de la ciudad noruega de Trondheim, con capacidad para 399 pasajeros y un máximo de 60 vehículos.
El viaje inaugural de la primera línea regular fue todo un acontecimiento social. No era para menos, ya que, hasta ese momento, las travesías a la Isla Colombina las realizaban los populares correíllos, que tardaban entre 12 y 14 horas desde la capital tinerfeña.
Con la nueva apuesta impulsada por el armador noruego Fred. Olsen y un grupo de empresarios tinerfeños, el tiempo se reducía a 90 minutos y, además, con tres salidas diarias desde cada puerto. El precio inicial del billete era de 280 pesetas por pasajero (340 con guagua desde Santa Cruz) y entre 500 y 700 por vehículo.
El bautizo de la línea que marcaría el desarrollo socioeconómico de La Gomera contó con la presencia de las autoridades insulares y una amplia representación del sector empresarial.
En el viaje inaugural del Benchijigua, embarcaron el gobernador civil de la provincia, Rafael González Echegaray; el gobernador militar, Rafael Facerías y el presidente de la Mancomunidad de Cabildos, Rafael Clavijo, entre otros cargos públicos. El barco fue recibido en el puerto de San Sebastián por un grupo folclórico a ritmo de chácaras y tambores y allí se procedió a su bendición por parte del obispo Luis Franco Cascón.
El periodista Juan Carlos Díaz Lorenzo recuerda, en su blog Puente de Mando, que el capitán Miguel Ángel Sánchez Conejo, encargado de traer el barco desde Noruega, condujo el histórico viaje y José García Oliva fue el primer jefe de máquinas. Otro nombre para la historia fue el de Lali Hernando, empleada encargada de atender al público en las instalaciones abiertas por Ferry Gomera en la avenida de Anaga.
Además del decisivo papel de Fred. Olsen en el nacimiento de la línea marítima, Díaz Lorenzo subraya el protagonismo de los empresarios Álvaro Rodríguez López-Braun, Cándido Luis García Sanjuán y Antonio Carballo Fernández, así como del contralmirante Leopoldo Boado Endeiza, que fue designado primer presidente del consejo de administración.
182 MILLONES DE PESETAS
El Benchijigua, dotado de estabilizadores para facilitar una navegación más cómoda y con una capacidad motora de 2.310 caballos, que le permitía alcanzar una velocidad de crucero de 14,5 nudos, costó 182 millones de pesetas y ofrecía a bordo un nuevo concepto de atención al cliente, con restaurante, dos bares y televisión. Su entrada en servicio obligó a realizar obras de acondicionamiento en los muelles de la capital gomera y de Arona, donde la empresa instaló rampas en los atraques.
El barco siempre dormía en La Gomera, lo que permitió que en numerosas ocasiones se activara de madrugada para trasladar enfermos en grave estado a Tenerife. Un servicio impagable que, cincuenta años después, la población gomera no olvida.
100.000 VIAJEROS EN SEIS MESES
En sus primeros seis meses, el Benchijigua ya había transportado a más de 100.000 pasajeros. Desde sus inicios, la conexión marítima facilitó las excursiones de un día de turistas desde Tenerife, lo que contribuyó a generar economía en la Isla Colombina, que vio cómo aumentaban las ventas de sus productos artesanos, se beneficiaban los taxis y las guaguas y se creaban restaurantes y empresas de alquiler de coches.
El éxito de la línea Los Cristianos-La Gomera llevó a los directivos de la empresa a adquirir, seis años después, un buque de mayores dimensiones valorado en 300 millones de pesetas.





