El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, retomará su agenda internacional tras el paréntesis veraniego con un viaje a África que le llevará a Mauritania, Senegal y Gambia para reforzar la colaboración con estos países en la lucha contra la migración irregular. Sánchez tenía cerrado esta visita desde principios de verano y se hizo oficial ayer, cuando La Moncloa informó de que la gira, durante la que se reunirá con los presidentes de los países incluidos en ella, durará tres días, del 27 al 29 de agosto.
En medio de la incesante llegada de cayucos con migrantes a las costas españolas (principalmente, Canarias), el jefe del Ejecutivo pretende reiterar su compromiso con la ayuda a los países origen y tránsito de estos movimientos y fortalecer la cooperación que contribuya a evitarlos. Será la segunda vez en poco más de seis meses que Sánchez se traslade a Mauritania. El 8 de febrero se desplazó a ese país junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y allí anunciaron una ayuda de más de 500 millones de euros para facilitar el progreso del país y la lucha contra la migración ilegal.
En esas fechas, el 83% de las llegadas a Canarias procedían de Mauritania. Ahora, Sánchez va en solitario a Nuakchot para ratificar esa cooperación al presidente mauritano, Mohamed Ould Ghazouani, que el 1 de agosto juró su segundo mandato al frente del país tras ganar las elecciones del 29 de junio.
Sánchez también ha viajado ya a Senegal, el último país al que acudirá en esta gira, pero será la primera vez que lo haga tras el acceso a la presidencia del país, en abril, de Bassirou Diomaye Faye. Tras su designación, Pedro Sánchez mantuvo con él una conversación telefónica en la que le expresó su voluntad de mantener la cooperación y fortalecer la relación bilateral, y eso es lo que le transmitirá en persona en Dakar. Sí será la primera ocasión en la que Sánchez vaya a Gambia, el país más pequeño de África occidental y en cuya capital, Banjul, se entrevistará con su presidente, Adama Barrow.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, preparó personalmente en junio parte de la gira de Sánchez durante el viaje que realizó a Senegal y Gambia. En Dakar, anunció la firma de un nuevo marco de cooperación con Senegal dotado de, al menos, 180 millones de euros para los próximos cuatro años, cifra récord para la acción española en el país africano y, al igual que hizo en Banjul, resaltó que el compromiso español con África occidental se materializaría en el Plan Director de Cooperación 2024/2027, que fue aprobado en el Consejo de Ministros del 23 de julio y en el que se recogen como áreas prioritarias de la cooperación española para ese periodo la región del Sahel y la colaboración en materia de migración.
El mes pasado, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, rubricó un memorando de entendimiento sobre la Inspección de Trabajo con su homólogo senegalés, Yankoba Diémé.
Desde La Palma, Fernando Clavijo calificó de “buena noticia” el próximo viaje de Pedro Sánchez a Mauritania, Senegal y Gambia, aunque insistió en pedirle una reunión en Lanzarote. En declaraciones a los medios de comunicación tras suscribir una acuerdo de cesión de la carretera entre Puerto Naos y Tazacorte, con la presencia del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, el mandatario canario comentó que, “por cortesía institucional”, lo “razonable” sería que despachasen: “Me costaría entender que se fuese de las vacaciones de Lanzarote y no pudiésemos tener esa media hora o esa hora. Pero no me corresponde a mí. Yo estoy a disposición”.





