La segunda etapa de Pepe Mel en el banquillo arranca con un punto. Que no es suficiente, teniendo en cuenta que el Tenerife sigue siendo el colista de la categoría, pero menos da una piedra si se atiende a la situación casi ruinosa en la que está el equipo. Una pésima planificación deportiva y el calamitoso paso de Óscar Cano por el banquillo en los cinco primeros encuentros ligueros, han hecho mella en un conjunto que ahora debe afrontar una complicada fase de reconstrucción liderada por el veterano preparador madrileño. El Sporting de Gijón se adelantó en la primera parte por mediación de Rober Pier, mientras que en la recta final, cuando ya casi se había asumido la derrota, Diarra colocó el empate en el marcador de cabeza. Un punto que no alivia demasiado, pero que es un apoyo para cambiar una dinámica que amenaza con acabar en tragedia.
El primer once inicial de la segunda era de Pepe Mel en el CD Tenerife arrancó con novedades. Teto actuó en el mediocentro; reapareció Medrano en el lateral zurdo y debutó en el once inicial el joven canterano Dani Fernández, que con apenas 16 años actuó como extremo diestro.
El equipo mostró al comienza estar más suelto, más liberado y más capacidad asociativa. Todo eso le permitió llevar el peso del partido durante muchos minutos del primer acto.
Sin embargo la primera ocasión del partido fue para el Spoting y la solucionó el guardameta blanquiazul ante el disparo franco de Queipo. Minuto 12.
Pronto se vio que al Tenerife le faltaba claridad en ataque y le costaba llegar a la meta de Yáñez. Luismi lo intentó en dos ocasiones, una de falta y otra de tiro lejano, además de una dejada atrás de Enric que no encontró rematador. Esas fueron las acciones más destacadas antes de que el cuadro gijonés se adelantase en el marcador.
En el 37, el colegiado señaló un saque de esquina, que no era, en la zona Mellot. Sacó el córner el equipo asturiano, defiende mal una zaga local mal escalonada y Rober Pier remata solo en el área para adelantar al Sporting en el marcador.
Los blanquiazules notaron en exceso el mazazo y se quedaron noqueados para el resto de minutos que quedaban de primera parte. Fue en ese momento cuando se vio a un equipo sin confianza y timorato. A unos jugadores que apenas se atrevían a dar un pase al compañero que tenían al lado y que cuando lo hacían, el balón no llegaba al receptor.
Todo esto es el resultado de un equipo mal confeccionado y notablemente peor que el de la temporada pasada. A eso se le unieron los gritos en contra de Garrido de la afición local, ya harta del despropósito que se ve cada fin de semana en el campo. La sensación es que a Mel le queda mucho trabajo por delante y que en una jornada no se va a solucionar todo.
En la caseta, el nuevo míster blanquiazul decidió hacer tres cambios. Entraron al campo Yanis, Diarra y David Rodríguez. Se quedaron en la caseta Enric y Medrano, por cuestiones físicas, y Dani Fernández. Estos reajustes provocaron que Mellot cerrase por la izquierda y David por la derecha. Yanis se fue arriba, como es lógico, y Diarra al medio, mientras que Luismi ocupó su posición natural, pegado a la banda derecha.
Los primeros minutos fueron de reajuste y el Sporting dio un enorme susto en un dos contra uno en el que estuvo providencial Mellot para cortar y mandar a saque de esquina.
El Tenerife seguía mostrando los mismos males, con unos jugadores muy estáticos y sin ideas. Mel seguía sin verlo claro y volvió a mover el banquillo en el 59. Waldo, desaparecido como en todos los partidos como ha jugado, se fue al banquillo para que entrase Cantero. Antes de eso eso, Teto lo intentó desde 25 metros. El balón se fue por encima de la meta de Yáñez.
Los cambios le dieron un punto de agresividad al Tenerife que era absolutamente necesaria. Una galopada de Cantero por el carril derecho, que acabó en saque de esquina, reactivó también al Heliodoro, que se encendió más cuando Yanis hizo un caño dentro del área y cedió atrás para el disparo final de Maikel Mesa, que fue el último cambio de Pepe Mel. Se fue Teto al banquillo con tarjeta amarilla.
Superado el minuto 80 y ya con pocas esperanzas de empatar, una acción aislada del Tenerife se convirtió en el 1-1. Córner para los blanquiazules que acaba en un centro de Cantero, desviado por un jugador del Sporting que acaba en la cabeza de un Diarra que, con la testa, colocó un globo que se coló por el segundo palo de un Yáñez que no llegó. Estalló de júbilo un Heliodoro que estaba deseando celebrar un tanto de su equipo. Fue el segundo gol en liga de Yusi, el primero también fue de cabeza y en el Carranza.
El Heliodoro se vino arriba y espoleó a su equipo para que, con más corazón que cabeza, intentase completar la remontada. Y la tuvo en la recta final, pero a Yanis se le quedó el balón entre los pies cuando lo tenía todo para marcar el 2-1.
No hubo tiempo para más y el Tenerife sumo su segundo punto de la temporada, insuficiente dada su situación clasificatoria, pero que le permite a Pepe Mel afrontar con algo más de optimismo el muchísimo trabajo que le queda por delante.








