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El Rey elogia la “humanidad” de los canarios con los migrantes

El monarca destaca el ejemplo de solidaridad del pueblo isleño al recoger la Medalla de Oro que le concede el Parlamento regional
Felipe VI elogia la “humanidad” de los canarios en la acogida de migrantes

El rey Felipe VI recibió ayer la Medalla de Oro del Parlamento de Canarias, la máxima distinción de la institución regional que, según aseguró, llevará “siempre cerca del corazón”.
En su discurso, el monarca destacó la capacidad del pueblo canario para unirse y dar lo mejor de sí en la adversidad. “He estado cerca de estas Islas en los buenos y en los malos momentos. He aprendido y admiro cómo este pueblo se une aún más ante las dificultades y es entonces cuando da lo mejor de sí”, aseguró.


En este punto, se refirió a la erupción del volcán de La Palma, de cuyo inicio se cumplen tres años, “que se llevó por delante cultivos, hogares, colegios, iglesias y barrios enteros”, así como a los incendios que arrasaron los montes de Tenerife, Gran Canaria y La Gomera”.
Felipe VI destacó especialmente la labor de las personas voluntarias y profesionales “que atienden a quienes nuevamente llegan a las Islas desprovistos de todo, en un ejercicio de humanidad que tanto nos enseña”. Así, afirmó que “este Archipiélago hermana pueblos y continentes”, en referencia a su estratégica situación entre África y América, una marca de identidad que “nos hizo y nos hace, a España y a Europa, más abiertas al mundo y al futuro.”
El acto solemne de entrega de la Medalla de Oro del Parlamento de Canarias empezó pasadas las 10.00 horas, cuando la presidenta de la Cámara, Astrid Pérez, recibió al rey en la puerta del patio de honor del Parlamento, acompañada de los miembros de la Mesa y los portavoces de los grupos parlamentarios.


A continuación, en el salón de los Pasos Perdidos, el rey saludó a los expresidentes de Canarias Manuel Hermoso, Paulino Rivero y Fernando Fernández, junto a expresidentes del Parlamento canario, como Antonio Castro o la actual alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias.


Con todas las autoridades y diputados en el hemiciclo, Felipe VI, Astrid Pérez y el presidente canario, Fernando Clavijo, ocuparon la mesa presidencial.
La presidenta de la Cámara recordó en su intervención el fuerte vínculo del rey con Canarias, que “comenzó a forjarse siendo Príncipe de Asturias, con su primera visita oficial al Archipiélago, en el año 1997”.


“El afecto y respeto de nuestro pueblo canario hacia la casa real nos sirve para reafirmar el sólido compromiso que une a Canarias con la corona, y que se consolida con este reconocimiento que, además, coincide con la celebración del X aniversario de su proclamación como rey de España continuó Pérez, que aseguró que Felipe VI representa de manera incuestionable su alta responsabilidad que como jefe del Estado, “dando ejemplo de integridad, honradez y transparencia”.


Astrid Pérez destacó el honor que supuso proponer a la Mesa del Parlamento la concesión al rey de su máxima distinción. “Una propuesta que contó con un respaldo unánime, manteniendo así el compromiso con nuestra historia y con nuestra monarquía. Un compromiso que sellamos con su majestad y que estamos convencidos de que, algún día, Canarias renovará con la princesa Leonor”.

“Las Islas son también mi casa”


Tras su discurso de apertura, la presidenta de la Cámara impuso la Medalla de Oro a Felipe VI, quien agradeció este reconocimiento a “los más de dos millones de personas que viven en estas Islas que son, también, mi casa”. Se refirió así a los buenos recuerdos que atesora desde niño en el Archipiélago y mencionó con especial cariño su primera visita oficial, en el año 1997, siendo Príncipe de Asturias, en la que recorrió las ocho islas.


El monarca aseguró que, tras su proclamación, hace ya diez años, durante los que ha venido a las Islas en medio centenar de ocasiones, ha tratado de reforzar y enriquecer esa historia compartida. “Canarias, sus Islas y sus pueblos, es, en definitiva, un espejo de nuestra diversidad, de nuestra riqueza. La Medalla de Oro de su Parlamento es para mí un símbolo de su respeto y afecto, pero también un compromiso, que asumo, con su presente y con su futuro: es la sonrisa, el apretón de manos, el abrazo del pueblo canario en mitad de un camino que recorremos juntos, que seguiremos recorriendo juntos”.


Sobre la distinción recibida, aseguró que “la tendré siempre cerca del corazón, recuerdo vivo de unas Islas que, como dice su Himno, son la sombra de un almendro, son volcán, salitre y lava y cada día amanecen navegando la esperanza”, concluyó el rey, que recibió una larga ovación de los presentes en el salón de plenos.


El acto oficial concluyó con el himno de Canarias y, luego, el rey recibió un pergamino conmemorativo y tras lo que mantuvo un encurentro con los miembros del Gobierno de Canarias y otras autoridades.


El rey se marchó del Parlamento por el patio de honor, se despidió con afecto del público que se había congregado en los alrededores y se acercó a saludar a los medios de comunicación que acudieron a informnar sobre el acto. Posteriormente, partió rumbo a Guía de Isora, donde los espèraban a las 12:00 horas para inaugurar el II Encuentro de la Conferencia de Ministros de Justicia de los Países Iberoamericanos y de Lengua Portuguesa.


En declaraciones posteriores a los medios de comunicación, la presidenta del Parlamento reconoció que el de ayer fue uno de los días más emotivos para ella y que es un honor haberle hecho entrega de la Medalla de Oro al rey quien, a su juicio, es una “persona muy preocupada, muy sensibilizada con Canarias”.


Según la normativa reguladora de la concesión de la Medalla del Parlamento de Canarias, aprobada el 17 de octubre de 2006, esta distinción se crea “para reconocer a las personalidades o instituciones y colectivos que por haberse destacado en el servicio a este Parlamento o a la Comunidad autónoma en general, se hacen acreedores, a juicio del Parlamento, de consideración honorífica. Asimismo, podrá concederse a las instituciones, autoridades y personalidades que, por la especial relación o vínculo con el Parlamento de Canarias o por motivos de reciprocidad o de cortesía, se hicieran merecedoras de ella”.