cultura

‘1622. El barco de las ratas’: Vázquez-Figueroa se enrola en la Flota de Indias

La novela publicada por Editorial Herques, que incluye un apartado de divulgación histórica, se presenta el día 10 en Santa Cruz de Tenerife, en Presidencia del Gobierno de Canarias
Portada de ‘1622. El barco de las ratas’, que se presenta el día 10. / DA

“Un hecho histórico, acaecido en aguas del Atlántico hace más de 400 años, del que aún existen misterios no resueltos”. Esta frase sirve de presentación a 1622. El barco de las ratas. Pánico en la Flota de Indias, la nueva novela del escritor tinerfeño Alberto Vázquez-Figueroa, que publica Editorial Herques y se presenta el próximo 10 de octubre (19.00 horas) en Santa Cruz de Tenerife, en la sala de prensa de Presidencia del Gobierno de Canarias.

Desde Herques destacan que es la primera vez que Vázquez-Figueroa elabora un libro para una editorial canaria y también la primera que lo realiza con dos partes diferenciadas: la de la novela y una segunda histórica-científica, en la que colaboran varios investigadores canarios: Daniel García Pulido, Manuel Lorenzo Arrocha y Juan Francisco Delgado. El volumen cuenta con un prólogo del escritor Cirilo Leal Mújica y el catedrático de Arqueología, y Premio Canarias, Antonio Tejera Gaspar. Además, en la banda que bordea la obra aportan dos frases Carlos Martínez Shaw (catedrático emérito de Historia Moderna (UNED, Madrid) y Germán Santana Pérez (profesor titular de Historia Moderna de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria).

PRESENTACIONES

Tras la presentación de la próxima semana, 1622. El barco de las ratas se dará a conocer el 7 de noviembre en El Corte Inglés de la capital tinerfeña, el 14 en el de Mesa y López, en Las Palmas de Gran Canaria (ambas presentaciones comenzarán a las 19.00 horas), y el 21 de noviembre en la sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés Castellana, en Madrid (19.30 horas). También están previstas presentaciones en cada una de las islas y en centros educativos de Secundaria, ya que la obra permite trabajar las áreas de Lengua y Literatura y de Geografía e Historia.

La portada y contraportada del volumen ha sido realizada por el pintor Miguel González Rodríguez y contó con la colaboración de María González Correa y Lucía González Correa. Apoyan esta publicación numerosas instituciones del Archipiélago, entre las que figuran el Gobierno de Canarias (Dirección General de Patrimonio Cultural), Puertos de Tenerife, varios cabildos y  numerosos ayuntamientos de las Islas.

Se trata de un libro que relata hechos reales, que ahora han sido objeto de análisis y de investigación histórica. Esta información ha aportado un conjunto de datos de gran interés, fundamento sobre el que Alberto Vázquez-Figueroa ha escrito la novela, haciendo gala de la maestría narrativa a la que tiene acostumbrados a sus lectores como autor de más de un centenar de libros, siendo uno de los novelistas contemporáneos más leídos en España y en el mundo. Las dos partes de la obra, diferenciadas por el color y el tipo de papel empleado, se complementan con ilustraciones.

Para conocer los entresijos de la expedición de 1622 de la Flota de Indias se han consultado las referencias del cronista carmelita Antonio Vázquez de Espinosa, quien relata una serie de escenas de gran impacto, llenas de crudeza y peligrosidad, producidas por la devastación que sufrieron las embarcaciones debido al embate de varios temporales, pero, sobre todo, por una pavorosa plaga de ratas. Ratas hambrientas que atacaron a los marinos, a las aves y a otros animales que llevaban a bordo e incluso a los mismos gatos.

La flota salió de los puertos andaluces en 1621. Compuesta por 33 embarcaciones, hizo escala Canarias. A la Península solo regresarían, a finales de 1622, siete embarcaciones. La mala fortuna persiguió a los supervivientes, ya que cuando se encontraban en las cercanías del puerto de Cádiz fueron asaltados por piratas holandeses.

De la expedición quedan aún muchos enigmas por resolver, como las razones que llevaron al general Fernando de Sosa, que iba al mando, a zarpar de La Habana con destino a España en una fecha que coincidía con la temporada de grandes tormentas. Quedan aún por valorar, además, las pérdidas del cargamento de oro, plata y otras materias primas con las que venían cargadas las naves.

TE PUEDE INTERESAR