La vida y la muerte es el único argumento. Un extenso y variopinto material al que recurre una y otra vez el arte escénico, y del que, de cuando en cuando, se van destilando obras que se convierten en eso que llamamos clásicos. Porque son capaces de mostrar en un teatro, ante un público, cada vez como si fuera la primera, la esencia de la condición humana y, por eso mismo, son universales.
Theater in Kempten, el escenario situado en Baviera, en la ciudad ubicada en la región de Algovia, al pie de los Alpes alemanes, ofrece desde el 23 de octubre y hasta el 3 de noviembre Bodas de sangre (Bluthochzeit), la tragedia que Federico García Lorca escribió en 1931 y estrenó en Madrid en 1933.

Esta producción propia del teatro germano sobre la obra del dramaturgo y poeta granadino cuenta con un destacado componente canario: los tinerfeños Carlos Belda y Josefa Suárez. Belda asume la dirección de esta adaptación de Bodas de sangre, mientras que Suárez interpreta el papel de la madre. Solo que en esta ocasión la madre es una migrante española en Alemania, donde se desarrolla la tragedia. La puesta en escena tiene vocación atemporal, aunque si hubiera que situarla en el tiempo, podríamos hablar de los años 50 del pasado siglo, detallan a este periódico Josefa Suárez y Carlos Belda.
El resto del elenco está conformado por Alexander Sichel, Nicole Baumann, Florian Peters, Antonia Welke, Julia Jaschke, Hans Piesbergen y Corinne Steudler. Silvia Armbruster, directora de Theater in Kempten, asume la dramaturgia.
Tras su paso por Alemania, la obra llega el 31 de enero a Adeje y el 1 y el 2 de febrero, a El Sauzal y La Laguna
COLABORACIÓN
“Llevamos ya algunos años colaborando con Theater in Kempten -expone Carlos Belda-, una colaboración que surge a raíz de mi amistad con el actor alemán Hans Piesbergen, cuando coincidimos trabajando con Robert Lepage”.
“El año pasado -agrega el director y actor- estrenamos en el Teatro El Sauzal y en el de Kempten la coproducción de Robinson & Crusoe, una comedia de Nino D’Introna y Giacomo Ravicchio basada en la obra de Daniel Defoe; hemos llevado espectáculos suyos a El Sauzal y en Alemania escenificamos Entre burlas y veras”.
“Antes de estas colaboraciones -precisa Josefa Suárez durante la charla-, Hans Piesbergen también participó en Islands, una coproducción nuestra, de Teatro Tamaska, y de otras tres compañías, de Reino Unido, Alemania y Chipre”.

Tras su paso por Alemania, esta versión de Bodas de sangre se podrá contemplar el 31 de enero en Adeje, el 1 de febrero en El Sauzal y al día siguiente en el Teatro Leal de La Laguna.
La función que se representa en Kempten es en alemán, salvo las ocasiones en las que el personaje que interpreta Suárez se dirige a su hijo. Aunque también a veces lo hace en alemán, eso sí, con la fluidez que podría tener una inmigrante.
“En Bodas de sangre se abordan muchos aspectos, y uno de los que sobresale es el odio, el odio entre familias”, señala Belda. “Sabemos que el odio a menudo conduce a la guerra, por lo que, de alguna manera, este texto teatral reflexiona sobre la situación que vivimos en la actualidad”. “En ese sentido -comenta Suárez-, hay una clara lectura política, también, por ejemplo, en lo que tiene que ver con el papel de la mujer y cómo han ido y van cambiando las cosas, afortunadamente”.
A juicio de Carlos Belda, la complejidad de traducir a Lorca al alemán ha hecho que sea un autor no tan representado en ese país como lo es en Francia o en Reino Unido. “Junto a Silvia Armbruster, hemos recurrido a varias traducciones para hacer una versión lo más cercana posible al original, teniendo en cuenta lo difícil que es en un texto tan poético como este”. “Todo ello en una puesta en escena de 360º, donde el público que entra al teatro se sitúa ante una mesa, alrededor de una mesa de boda”, concluye.





