Las fundaciones CajaCanarias, Cristino de Vera-Espacio Cultural CajaCanarias y el Instituto Cervantes presentaron ayer Cristino de Vera. El pintor del silencio, en la sala de exposiciones de esta última institución en París (Rue Quentin Bauchart, 7). Comisariada por Juan Manuel Bonet, la muestra está conformada por una selección de 35 obras, entre pinturas y dibujos, además de material biográfico del artista tinerfeño, realizadas entre 1957 y 2016, lo cual permitirá al visitante conocer la poética silenciosa que envuelve el trabajo de uno de los creadores más relevantes de la historia del arte español de la segunda mitad del siglo XX. Esta muestra internacional podrá visitarse hasta el próximo 10 de enero de 2025.

El encuentro contó con la presencia de Aurora Ciriza, esposa de Cristino de Vera; José María Martínez, director del Instituto Cervantes de París, Juan Manuel Bonet y Margarita Ramos, presidenta de las fundaciones CajaCanarias y Cristino de Vera, quien explicó que esta muestra se inscribe en las líneas de actuación vinculadas a “la puesta en valor y el compromiso con la cultura y la difusión del arte canario, además del anhelo en establecer lazos de colaboración con instituciones afines, como el Instituto Cervantes de París, favoreciendo el intercambio de ideas y conocimientos”.
“El trabajo de Cristino de Vera -prosiguió Ramos- está relacionado con los sentimientos más profundos del ser humano, que representa a través de pequeñas pinceladas y su particular iconografía de velas, cráneos o tazas, objetos donde se halla la esencia de su pintura, la luz. Todo ello lo convierte en uno de los pintores más singulares del arte contemporáneo, un artista cuyo ascetismo es inconfundible y hace de su obra un territorio plástico único”.
“Esta exposición es la primera de las grandes muestras que vamos a albergar a lo largo del curso -detalló José María Martínez- y es posible por la inmensa generosidad y el gran trabajo de la Fundación CajaCanarias y la Fundación Cristino de Vera. Por eso, y porque estamos ante un pintor esencial, el Instituto Cervantes ha establecido un período de visita superior al habitual, fijando como fecha de clausura el 10 de enero”.
Aurora Ciriza, esposa del artista, transmitió el agradecimiento de Cristino de Vera a las instituciones y personas implicadas en esta muestra, que permite su regreso a una de sus ciudades más amadas, tras exponer en 1973 en la ya clausurada Galerie Suillerot, ubicada precisamente en el distrito VIII de la ciudad, donde hoy también podrá ser contemplado, medio siglo después.
Juan Manuel Bonet, tras realizar un recorrido por los inicios artísticos y las principales figuras pictóricas que alimentan el núcleo de su particular estilo, señaló la importancia e influencia de la obra de Zurbarán en Cristino de Vera. “Pintor de la luz y del silencio, practica el arte de la repetición, del asedio, de la variación sobre unos pocos motivos, y su obra cristalina posee un intenso sustrato espiritual”, puso de relieve.





