El clarinetista Daniel Molina y el pianista Javier Negrín, ambos tinerfeños, presentan esta semana Ludus, un álbum grabado en enero en los estudios del sello discográfico Odradek Records, en Pescara, Italia. Será este miércoles (19.00 horas) en Madrid, en la Sala Manuel de Falla de la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores), y el viernes (19.00 horas) en Gran Canaria, en la sede de la Fundación Mapfre Canarias, entidad que ha colaborado decisivamente en la plasmación de este proyecto. Ambas citas las conducirá María del Ser, divulgadora musical en Radio Clásica, de Radio Nacional de España.
Este es el primer álbum con Odradek Records de Daniel Molina, realizado en colaboración con Javier Negrín. Ambos presentan un proyecto que gira en torno al clarinete, en el que el solista muestra sus múltiples caras gracias a un repertorio muy variado. Junto a una transcripción de la Sonata para flauta y piano de Prokofiev, las sonatas del tinerfeño Pablo Díaz Sánchez y de Salvador Brotons, más los Dance Preludes de Witold Lutosławski, el álbum contiene la Pieza lírica para violín y piano de Armando Alfonso, con cuya transcripción para clarinete el dúo Molina-Negrín contribuye a la divulgación de la obra de este compositor, director de orquesta, profesor y musicólogo, protagonista indiscutible del tránsito de la Orquesta de Cámara de Canarias a la actual Sinfónica de Tenerife, admirado por ambos.
“Siempre he tenido la intención de dejar un testimonio palpable de mi carrera como artista -señala Daniel Molina-, y este primer CD significa para mí precisamente eso: un registro duradero de mi trayectoria, mi huella personal y el medio para alcanzar mis sueños en la música. Además, la pérdida inesperada de seres queridos en fechas cercanas a la grabación hizo que el disco dejara también huella en mí, teniendo que dejar a un lado lo personal para centrarme en lo profesional”. “En contraposición a estas tristes circunstancias, el título Ludus hace referencia a un aspecto que es a la vez identitario y al carácter de esta música: en casi todas las piezas hay un movimiento de carácter extrovertido, juguetón o directamente danzable”.
“En los últimos años -apunta Javier Negrín-, mi enfoque musical ha girado más hacia el repertorio contemporáneo y obras de compositores vivos. Me motivó especialmente la inclusión en este CD de piezas de varios compositores españoles de distintas generaciones, cada uno con su estilo único”.





