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Anna Morató y el éxito de educar en emociones

La escritora, afincada en Canarias desde hace años, publica el cuarto volumen de la serie infantil ‘De mayor quiero ser… feliz’
La escritora Anna Morató. / DA

La educación emocional se ha convertido en una de las principales preocupaciones de muchas familias. En ese contexto, Anna Morató se ha consolidado como una de las voces más influyentes de la literatura infantil en España. Nacida en Barcelona y residente desde hace años en Canarias, la escritora celebra ahora la publicación del cuarto volumen de su colección De mayor quiero ser… feliz, una saga que ha logrado conectar con miles de hogares.

Lo que comenzó como una iniciativa personal vinculada a la maternidad terminó convirtiéndose en un fenómeno editorial. Morató explica que todo nació del deseo de transmitir a sus hijos valores y herramientas emocionales que consideraba esenciales para su crecimiento. “Había una serie de hábitos y aprendizajes que mis padres me transmitieron y que yo quería compartir con ellos”, recuerda.

A partir de esa idea comenzó a crear pequeñas historias capaces de explicar emociones y situaciones complejas de una forma sencilla y cercana. Sus cuentos utilizan metáforas visuales y elementos cotidianos para ayudar a niños y adultos a comprender conceptos relacionados con la autoestima, la empatía, la frustración o el pensamiento positivo.

LENGUAJE SIMBÓLICO

Precisamente, una de las claves del éxito de la colección ha sido la manera en la que muchas familias han incorporado ese lenguaje simbólico a su vida diaria. La autora asegura que comenzó a ser consciente del alcance de sus libros cuando numerosos lectores empezaron a escribirle para contarle que utilizaban en casa las metáforas de sus cuentos para hablar sobre emociones y sentimientos. Aunque sus libros están dirigidos a la infancia, Morató insiste en que también están pensados para madres y padres.

La educación emocional debe construirse desde el hogar y subraya la importancia del ejemplo en la crianza. “No podemos exigirles a los pequeños aquello que nosotros no somos capaces de hacer”, afirma.

En sus obras aborda algunos de los problemas que más preocupan a las familias, como el bullying, la inseguridad emocional o la dificultad para gestionar la frustración. Según explica, aprender a afrontar estas situaciones desde edades tempranas resulta fundamental para el desarrollo emocional durante la adolescencia y la vida adulta.

La autoestima ocupa un lugar central en De mayor quiero ser… feliz, una serie construida sobre valores como la confianza, la positividad y la capacidad de afrontar dificultades. Para la autora, ofrecer herramientas emocionales a los niños es tan importante como cualquier aprendizaje académico.

En una época marcada por la sobreexposición a las pantallas y el consumo rápido de contenidos digitales, Morató también reivindica el valor del cuento como espacio de conexión familiar. Más allá de la lectura, considera que esos momentos permiten abrir conversaciones, compartir experiencias y fortalecer vínculos entre padres e hijos.

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