Una treintena de vecinos de Ten-Bel, en la zona de Costa del Silencio (Arona), se congregó ayer para exigir a las administraciones una “solución definitiva” a los persistentes cortes de agua que han afectado a la comunidad durante las últimas semanas. La protesta surge tras un corte de agua ocurrido hace dos días que dejó a muchos residentes sin suministro durante más de doce horas, situación que ha intensificado el malestar en la zona. “Queremos que se nos diga la verdad y que se busque una solución inmediatamente”, requirió una vecina. Los presentes piden al Ayuntamiento de Arona, al Cabildo de Tenerife y al Consejo Insular de Aguas que tomen cartas en el asunto y “coordinen una solución”.
Los cortes en el suministro han afectado a unas 2.000 personas de siete urbanizaciones. Los vecinos piden que se invierta en la renovación de esta infraestructura para garantizar un servicio esencial. Señalan que la falta de mantenimiento en la red de distribución, gestionada por una empresa privada en proceso de liquidación, podría ser la principal causa de los cortes.
En algunos casos, explican, el suministro se interrumpe en la madrugada y no regresa hasta la tarde, lo que les ha llevado a adoptar medidas de emergencia, como la instalación de cinco tanques de agua. El precio de estos depositos en total asciende hasta los 30.000 euros.





