El Ayuntamiento de Granadilla de Abona comenzó el pasado viernes el proyecto de emergencia destinado a mejorar el suministro de agua potable en los núcleos de Los Abrigos, La Mareta y Sotavento. Una comitiva del Ayuntamiento granadillero se trasladó al área de Casablanca, lugar donde arrancarán los trabajos, acompañados por técnicos municipales y del servicio de abastecimiento de agua, entre ellos, la alcaldesa, Jennifer Miranda, junto con el concejal de Obras y Servicios Públicos Municipales, Marcos Antonio Rodríguez.
Este proyecto, cuyo presupuesto asciende a aproximadamente 450.000 euros, consiste en la sustitución de un tramo de cuatro kilómetros de tuberías que atraviesa Casablanca, Sotavento y La Mareta hasta llegar a Los Abrigos.
Según la coroporación municipal, la infraestructura actual presenta un estado de deterioro significativo debido a la antigüedad y al impacto de la desaladora que suministra el agua, que tiene un alto grado de alcalinidad. Este factor químico ha producido una acumulación de hierro, visible en la coloración marrón del agua y motivo de quejas entre los vecinos.
Durante el acto de firma de replanteo, Miranda explicó que la actuación fue declarada de emergencia en un pleno extraordinario y que su prioridad radica en resolver un problema de salud pública que afecta a la calidad del agua que consumen los residentes de esta área desde hace años. La infraestructura actual, instalada hace más de 35 años, ha superado con creces su vida útil, lo que plantea un riesgo estructural que podría derivar en problemas mayores si no se aborda a tiempo. Miranda subrayó que este proyecto no solo mejorará la calidad del agua, sino que también representa una inversión en la seguridad del servicio a largo plazo.
Seguimiento
Además, anunciaron que se ha previsto la creación de dos puntos de suministro alternativo en Sotavento y Los Abrigos que operarán de manera permanente durante el desarrollo de la obra. Estos puntos estarán diseñados para satisfacer la demanda de agua en estos núcleos de forma temporal, garantizando que no se interrumpa el suministro en los hogares.
Finalmente, el Ayuntamiento expresó su compromiso de realizar un seguimiento riguroso de la ejecución de la obra para asegurar que se cumplan los plazos estipulados y los estándares de calidad previstos.





