Por Benjamín Reyes / Eva Puerta (Gran Canaria, 1988) iba para ingeniera de polímeros, pero al terminar la carrera en Estados Unidos dio un giro de 180 grados a su vida y se orientó hacia los temas sociales y la educación. La música siempre ha formado parte de su vida. Ha cantado en coros de iglesias evangélicas, en pequeñas salas y festivales como Santa Blues. El público puede descubrir su portentosa voz el próximo 22 de noviembre en el concierto que protagonizará en Equipo PARA (calle La Marina, 4, Santa Cruz de Tenerife) dentro del Festival DocuRock 10. Las entradas, a tres (socios del Equipo PARA) y cinco euros (no socios), se pueden adquirir en tickety.es.
-¿Por qué se define como trotamundos?
“Porque a los 18 años me fui a estudiar a Estados Unidos la carrera de Ingeniería de polímeros en el Georgia Institute of Technology (Atlanta). Terminé la carrera, pero nunca la ejercí profesionalmente porque me di cuenta de que a mí lo que me movía eran los temas sociales y ayudar a la gente. Acabé siendo pasante en una organización universitaria (Global Scope). Lo cual me llevó a trabajar un año en Estados Unidos, tres años en México y cuatro en Salamanca. Desde 2020 vivo en Tenerife. He organizado desde eventos a crear programas de salud mental, pasando por organizar viajes para construir casas. He hecho de todo”.
-¿Cómo se adentra en la faceta musical?
“Siempre he sido una persona muy versátil. Llevo cantando de forma amateur desde que tengo uso de razón. La música siempre ha formado parte de mi vida. La música me da vida. Por ser parte de iglesias evangélicas, siempre he participado en coros. Luego he ido a muchos micros abiertos y a jam sessions. La primera vez que empecé a cantar de forma profesional fue en Salamanca, a partir de 2018”.
-¿Por qué canta?
“Por la misma razón que soy docente. Me encanta transmitir algo a alguien. Quiero propiciar una reacción en el público. Me han llegado a decir que les hago temblar. Canto porque me hace sentir y hago sentir”.
-¿Cuáles son sus influencias?
“Me gusta la versatilidad de Adele. Tenemos casi el mismo rango de voz. También me gustan Whitney Houston, Nina Simone, Etta James, Aretha Franklin, Eva Cassidy… De las cantantes actuales me fijo mucho en Sara Bareilles y en Ingrid Michaelson, a la que pude escuchar en directo en Atlanta. Acudir a uno de sus conciertos es una gozada. Casi lloré. Ella solo hace conciertos para 200-300 personas, porque prefiere la cercanía con el público”.
-¿La música es terapéutica?
“Sí, sin duda. También bailo y es igualmente terapéutico. Lo que canto está relacionado con mi momento vital”.
-La descubrí en un concierto hace dos años en el Festival Santa Blues y me sorprendió gratamente su voz.
“Pues fíjate que una semana antes del concierto estuve afónica. Me hizo reflexionar. Desde hace un año tengo un profesor de canto (Carlos Díaz, del estudio Tótem) que me ayuda a cantar mejor, a tener mejor control vocal. He entrenado mi cerebro para saber que puedo emplear otros recursos vocales. Ahora me siento más segura”.
“En Canarias hay mucho talento musical”
-¿Cómo definiría su estilo?
“Una mezcla de rhythm and blues, soul, blues… Me gusta la fusión. En el pasado he cantado mucho pop y rock”.
-Alguna vez ha cantado en la calle. ¿Cómo es?
“Es complicado, pero a mí me gusta porque no hay presión ninguna y te aporta bastantes tablas. Para mí ha sido gratificante”.
-Ahora tiene un proyecto denominado ‘Divas‘.
“Sí, junto con mi amiga Gen Pepin, que es canadiense, hemos decidido poner en marcha Divas, en el que hacemos versiones de cantantes clásicas y actuales”.
-El año pasado cerraron el 16% de las salas de música en Gran Bretaña. Se está planteando implantar la tasa Taylor Swift, en la que se destinaría una libra esterlina de cada entrada de conciertos en grandes estadios para las pequeñas y mediana salas. ¿Qué le parece la idea?
“Me parece buena idea. Es muy triste que desaparezcan pequeñas salas de donde han salido grandes músicos. Aquí, en Canarias, he descubierto en pequeñas salas a grandes artistas. En Canarias hay mucho talento musical. Como comenté antes, Ingrid Michaelson solo hace conciertos para audiencias pequeñas. No es lo mismo cantar para 100 personas que para 10.000”.
-¿Qué se va a encontrar el público que acuda a su concierto en el Equipo PARA?
“Un repertorio variado. Seguramente cantaré temas de Adele o Alicia Keys, o versiones, comoCreep, de Radiohead, en clave de soul, o el Use me, de Bill Withers”.





