El arquitecto tinerfeño Alberto Villanueva ha sido reconocido como Freeman [hombre libre en castellano] de la City londinense, un honor solo al alcance de muy pocos y cuyos orígenes se remontan nada menos que a 1237.
De lo selecto del club del que ahora es miembro este chicharrero nacido en la capital en 1983 da buena cuenta el hecho de que se trata del tercer español en tan ilustre listado (Plácido Domingo y Gabriel Masfurroll son los otros dos) o que en el mismo figuran personalidades tan destacadas como son el actual monarca del Reino Unido, Carlos III, Nelson Mandela, Desmond Tutu o Stephen Hawking, entre otros.
Este reconocimiento es el más alto honor que un ciudadano puede recibir por parte de la City of London (uno de los centros financieros más importantes del mundo), es una de las tradiciones más antiguas y prestigiosas de esta gran ciudad y está cargado de un legado que celebra el compromiso cívico, el servicio y la excelencia profesional.
Villanueva, que en la actualidad ejerce como director de la no menos prestigiosa Escuela de Arquitectura Ravensbourne University de Londres, recibió la semana pasada dicho reconocimiento (reservado solo para británicos hasta finales del siglo XX) en un acto celebrado en en la Chamberlain’s Court del histórico Guildhall, una de las grandes joyas arquitectónicas históricas de Londres.
Hito
“Es un gran honor y orgullo poder compartir un acontecimiento que representa un hito significativo tanto en mi vida personal como profesional”, reconoce Villanueva en conversación con DIARIO DE AVISOS antes de añadir que “formar parte de una comunidad que incluye nombres tan destacados es un honor que nunca olvidaré”.
Sobre los detalles que le llevaron a semejante honor, el chicharrero detalló que “el reconocimiento me fue otorgado después de ser invitado y nombrado miembro del Worshipful Company of Chartered Architects el pasado mes de julio. que es una compañía de arquitectos de las prestigiosas livery companies de Londres.
Estas compañías, con siglos de historia, son guardianas de tradiciones profesionales, fomentan la educación y promueven la filantropía. Recibir este honor de una institución tan distinguida añade un significado aún más especial a este momento en mi carrera”.

Con Santa Cruz
Lejos de olvidar sus orígenes, Villanueva asegura con indisimulado orgullo que “uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue llevar conmigo el emblema de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, mi ciudad natal. Nací allí hace cuatro décadas, y Santa Cruz siempre ha estado cerca de mi corazón, incluso mientras he construido mi vida en el extranjero.
Además, nuestra ciudad tiene un vínculo histórico con otro Freeman destacado: el almirante Lord Horacio Nelson, quien enfrentó una de sus derrotas más notables en nuestras costas en 1797”.
No en balde, este ilustre vecino de la capital tinerfeña quiso “expresar mi más sincero agradecimiento al alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez Esparza, por su apoyo y por permitir que mi ciudad natal estuviera simbólicamente presente en este día tan especial. Este honor es tan mío como de la ciudad que me vió crecer y permitió soñar siendo un niño feliz”.
Un honor con arcaicos privilegios como pasear ovejas o llevar espada
En un pueblo como el británico, tan amante de sus tradiciones, una distinción como la de Freeman de la City londinense que ha recibido el tinerfeño Alberto Villanueva lleva aparejado ciertos privilegios propios del pasado pero que siguen vigentes, como reconoce el propio chicharrero. “Siento una profunda responsabilidad de llevar adelante los valores que este título representa: la dedicación al servicio, la excelencia profesional y la transformación educativa. Aparte de las anécdotas que la tradición permite a un Freeman de la City of London como llevar mis ovejas cruzando el puente de Londres, que si me encuentran ebrio la policía me mande un taxi a casa en vez de detenerme o poder portar y desenvainar mí espada”, reconoce entre risas. Eso sí, “como arquitecto, estoy comprometido a apoyar la modernización de la educación arquitectónica y a contribuir al desarrollo de nuevas generaciones de profesionales”.





