Una hoja de ruta (planificación) sin combustible (financiación) es como un coche carente de ruedas o con el motor agripado. Esta es, con otras palabras, una de las conclusiones del I Congreso de Sistemas Eléctricos Aislados de Tenerife, que ayer apagó las luces después de haber brillado durante dos jornadas. La convocatoria fue promovida desde el área de Industria del Cabildo, conscientes de que el crecimiento económico sostenible y la creación de empleo en los principales sectores dependen, en gran medida, de la mejora del sistema energético. “El aprovechamiento más eficiente de los recursos naturales disponibles en nuestra isla, especialmente el viento y el sol, y la incorporación de nuevas formas de generación energética contribuirán a potenciar la soberanía energética, a reducir los costes asociados al sistema y a fortalecer la competitividad empresarial”, expone la corporación en la presentación.
Conducida, al igual que el jueves, por Miguel Ángel Guisado Darias, la sesión del viernes comenzó con dos ponencias por videoconferencia. Antonio García Rebollar, responsable de la Oficina Económica y Comercial en Singapur del ICEX (Embajada de España), disertó sobre el sistema eléctrico en esa ciudad-Estado y país insular de Asia: “Una renta per cápita de 100.000 dólares. La presencia española es muy relevante. El consumo de electricidad en 2023 fue de 55,4 TWh, debido en buena parte al sector industrial”. Yolanda García Mezquita, jefa de Unidad de la Dirección General de Energía, orientó la linterna a la política energética de la Unión Europea: “Son prioridades del mandato de la Comisión Europea para el periodo 2024-2029 la prosperidad sostenible y la competitividad, como ejes fundamentales, y garantizar un suministro de energía limpia y asequible”.
En el Auditorio de Tenerife Adán Martín, los consejeros Mariano Hernández Zapata (Gobierno de Canarias) y Manuel Fernández Vega (Cabildo) proyectaron la visión de la Administración. Uno puso muchos calderos al fuego; a riesgo de quemarse, tras anunciar (denunciar) esta semana que el Ejecutivo regional deberá devolver a las compañías eléctricas 50 millones de euros de las sanciones que les impuso por apagones, totales o parciales, desde 2018. Su intervención giró en torno a la declaración de la emergencia energética, avalada por el Parlamento el 10 de octubre de 2023. En relación al déficit de potencia, solo las propuestas de Endesa (67 de los 79) han logrado la aprobación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en una resolución provisional sobre el concurso de competencia competitiva convocado en junio. El otro interlocutor apeló a “la gran mayoría silenciosa” de la sociedad frente a las “minorías ruidosas”, reconoció que el “miedo político” puede propiciar algún cambio de opinión y convocó al “liderazgo de isla”, con “seriedad, criterio y respeto”, ante “cualquier materia de gran calado”. A modo de ejemplo, se mostró a favor, sin avergonzarse, del gas natural como energía de transición, sabedor de las chispas que saltan en Gran Canaria.
El director general de Energía, Alberto Hernández Suárez; Israel Olmos Orduña, de Red Eléctrica, y José Manuel Valle Feijóo, de Endesa, compartieron una mesa redonda moderada por Jesús Matilla Pérez, vicedecano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Santa Cruz de Tenerife, que ha colaborado en la organización.
Antes del brindis final y del aperitivo, el vicepresidente insular Lope Afonso Hernández clausuró la convocatoria. Guisado repartió “un montón de vatios de gracias”.





