sociedad

Los problemas de salud mental y violencia encabezan las peticiones de ayuda de infancia y adolescencia

ANAR alerta de las 5.200 llamadas por conductas suicidas y 3.348 por autolesiones, con 9.321 casos de maltrato físico-psicológico, 5.755 de acoso escolar y 4.662 de machismo
La Fundación ANAR insiste en la necesidad de anticiparse a los problemas que puedan atravesar los menores. DA
La Fundación ANAR insiste en la necesidad de anticiparse a los problemas que puedan atravesar los menores. DA

El Informe Anual 2023 de la Fundación ANAR refleja que los problemas de salud mental, seguidos por los de violencia, volvieron a ser los principales motivos de llamada de niños, niñas y adolescentes a las líneas telefónica y chat de ayuda habilitadas. En el primer capítulo, destacan los 5.198 casos atendidos por conducta suicida, 3.348 autolesiones o 1.237 trastornos de conducta alimentaria. Mientras, el número de menores ayudados por maltrato físico y/o psicológico fueron 9.321; de acoso escolar y/o ciberbullying, 5.755; violencia de género en el entorno o adolescente, 4.662); agresiones sexuales, 1.728, y víctimas de grooming, sexting no consentido, sextorsión u otros tipos de violencia a través de la tecnología, 1.544.

El acceso temprano a los móviles en España resulta evidente: el 69,6% de los menores de 15 años ya dispone de smartphone propio, mientras el 96% de los adolescentes consumen internet diariamente y, con 12 años, el 67%.

La Fundación de Ayuda a Niños, Niñas y Adolescentes en Riesgo ANAR presentó ayer la campaña La Habitación del Pánico para incidir en la importancia de anticiparnos a los problemas que puedan estar atravesando. Recuerda que muchos menores de edad pasan la mayor parte de su tiempo en su habitación, un espacio donde a priori los padres y madres pueden pensar que está seguro, pero la Fundación ANAR advierte que, en ocasiones, “se encierran en su cuarto para huir de sus problemas o evitar hablar de ellos cuando, en realidad, se están encerrando con estos”.

Alerta que pasan meses e, incluso, más de un año hasta que piden ayuda, y es que estos problemas son ocultados por temor, vergüenza o no saber cómo abordarlo. “Cuanto antes conozcamos lo que está ocurriendo, antes podremos comenzar a trabajar una solución”.

ANAR invita a reflexionar sobre la importancia de convertir los hogares en espacios donde “se sientan escuchados y puedan hablar de sus preocupaciones”. Hay que “dedicar tiempo a conocer a nuestros hijos, sus gustos, aficiones, amistades, mostrarles que estamos disponibles para escucharlos cuando nos necesitan y validar sus emociones para generar un espacio de confianza, evitar su sufrimiento y ayudarles”.

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