Los VI Premios Canarios de la Música, cuya gala se celebra el próximo 1 de diciembre en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Fuerteventura, entregarán a Mary Sánchez (Las Palmas de Gran Canaria, 1934) su galardón honorífico. Con el Premio de Honor 2024 a la artista se quiere honrar su “invaluable contribución a la música y a la cultura de Canarias, destacando su trayectoria y legado en la difusión del folclore isleño”. Mary Sánchez, ponen de relieve, “ha dejado una huella en el panorama musical canario y continúa inspirando a las nuevas generaciones de grandes solistas femeninas del ámbito de nuestra música popular”.
Con este galardón, Sánchez se une a una lista de artistas reconocidos en el contexto de estos premios por su influencia y aportaciones a la identidad cultural canaria, como Braulio, María Mérida, Taburiente, Elfidio Alonso o Teddy Bautista.
Hija de un cambullonero, Santiago Sánchez, y de una mujer que elaboraba cigarros puros con sus manos en la Tabaquera La Regional, Lolita Ramírez, era conocida de chiquilla por todo el mundo como María Dolores, hasta que pasó a llamarse Mary Sánchez a principios de los años 50. Considerada una embajadora de Canarias, cuyo cancionero popular llevó por medio mundo cuando, además, siendo mujer en los años 50 y 60 resultaba mucho más complicado desarrollar una carrera internacional, su periplo artístico la llevó desde Nueva York a El Cairo.
Mary Sánchez ha sido reconocida por ello con numerosos galardones, entre ellos, el de Hija Predilecta de Las Palmas de Gran Canaria, Hija Adoptiva de Teror, Encomienda de la Orden del Mérito Civil, Medalla de Oro de Canarias, Roque Nublo de Plata y hasta hay una calle en la capital grancanaria en su honor. Además, en 2006 una escultura suya fue inaugurada en la Playa de Las Canteras.
La cantante grabó más de 120 discos y fue reconocida en 1968 con el primer Disco de Oro de Canarias por su interpretación del Pasodoble Islas Canarias, símbolo de su amor por las raíces isleñas.
Desde temprana edad mostró su talento, debutando en escenarios locales y ganando popularidad por su poderosa voz y su capacidad para transmitir la esencia de las Islas. En los años 50 del pasado siglo su carrera dio un salto cuando fue descubierta con 16 años por el compositor Néstor Álamo, quien la acompañaría como mentor en sus primeras grabaciones y composiciones, incluyendo temas como Sombra del Nublo y Folías de la libertad.
Mary Sánchez, junto a su grupo Los Bandama, liderado por el timplista ya desaparecido Maso Moreno, su esposo desde 1956, emprendió una exitosa carrera internacional que popularizó tanto su repertorio como las composiciones de Néstor Álamo fuera de Canarias. Ese mismo año, con un contrato inicial de 15 días para actuar en Venezuela, el éxito fue tal que la llevó a recorrer durante tres años escenarios de América, incluyendo salas de fiesta, teatros, programas de radio y televisión. Esta gira consolidó su fama internacional y la posicionó como una embajadora de la música canaria en el mundo.
Pero Mary Sánchez no solo es una intérprete de canciones folclóricas canarias, aunque estas constituyan una parte importante de su repertorio. La cantante debutó interpretando rancheras y luego hizo boleros, joropos, valses peruanos y venezolanos, pasajes, huapangos y otros ritmos centro y sudamericanos; además de las canciones ligeras que estaban de moda en esa época y con las que años más tarde alcanzaría un notable éxito en el Primer Festival de la Canción Española (hoy Festival Internacional de la Canción de Benidorm), con el tema Amor calladito, que le abre puertas en la Península y ante las cámaras de Televisión Española.
Entre los años 1960 y 1967, afincada en Madrid y gracias a la popularidad alcanzada con sus apariciones televisivas, actuó durante largas temporadas en la popular sala Pasapoga, haciendo además cortos periplos por las principales ciudades del país. En ese mismo período de tiempo, desde Madrid el grupo iniciaría una serie de giras en el extranjero actuando en París, Milán, Beirut, y Egipto. Años más tarde regresaría junto a Los Bandama a las Islas para preparar su segunda gira larga por América, con la que llegaron a debutar en Miami y en toda América del Sur, salvo Paraguay y Bolivia. En 1964 volverían a España para actuar en algunos países europeos, prosiguiendo en 1965 su gira americana por el Caribe, Estados Unidos y Canadá.
En 1970, a los 36 años, Mary Sánchez regresó a Las Palmas de Gran Canaria para establecerse definitivamente y criar a sus tres hijas, alejándose de las giras internacionales. Desde entonces, sus actuaciones en el extranjero fueron esporádicas y en la ciudad actuaba en las pocas salas de fiesta que quedaban. En 1971 abrió su propio local, La casa de Mary Sánchez, cerca de Las Canteras, y en 1978 inauguró La Gruta Canaria, siguiendo la misma filosofía de la primera. En 1977, durante el Día de la Hispanidad en Las Palmas de Gran Canaria, cantó en una cena de gala para los reyes de España y el presidente de México, José López Portillo, quien era un gran admirador de su trabajo.
Su última gran gira de despedida, Gracias por nacer canaria, incluyó varios escenarios en las Islas y culminó en el Teatro Berlanga de Madrid.
Los Premios Canarios de la Música están organizados por el Gobierno de Canarias y la Radio Canaria, con la colaboración del Cabildo de Fuerteventura. Producen el Instituto Canario de Desarrollo Cultural y la Asociación de los Premios Canarios de la Música, y son patrocinados por Tropical y Munchitos.





