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Exigen una administración más inclusiva y empática con la discapacidad

Denuncian que las familias lo están pasando mal, no es justo esperar más de dos años para lograr la valoración de discapacidad
Golpes, sillas de ruedas rotas y ropa interior sucia: investigan posibles maltratos en un centro para personas con discapacidad en Canarias

Los representantes de diversas asociaciones vinculadas con la discapacidad o enfermedades como el ELA pidieron ayer, en el Parlamento de Canarias, una mayor implicación de las instituciones para lograr “una sociedad más inclusiva y empática, y ofrecer una vida más justa para las personas con discapacidad”.

Asistieron a la comisión María del Carmen Hernández, de la Asociación de Discapacidad, Enfermedades Raras e Integración Social (Aderis); Janet Duro, de Con Tu Ayuda Todos Sumaremos; Ana Mengibar, presidenta de la Asociación Queremos Movernos, y Marcelino Martín, presidente de la Asociación TeidELA, que hablaron de las deficiencias que se encuentran en el sistema, las demandas de los colectivos y de los retos diarios que tienen que afrontar las personas con discapacidad.

Janette Duro afirmó que “tengo muchas familias que lo están pasando muy mal. No es justo que tengan que esperar más de dos años para lograr la valoración de discapacidad, más si cabe cuando les facilitamos el trabajo llevando los informes de profesionales del autismo, que sí son expertos, y no los técnicos de la administración”.

Además recalcó que “tenemos que buscar la manera para que las listas de espera no se alarguen tanto”. “Hablo de niños con TEA, síndrome de Down y con enfermedades raras. Las familias y las Asociaciones podemos ayudar”, e instó a todos los organismos para que esa lista disminuya, “no pueden seguir diagnosticando con el manual de 2013, tienen que hacerlo con el nuevo”. Además de reclamar una mayor inversión “para lograr un diagnóstico precoz, algo que es clave para el tratamiento posterior”.

En esta misma línea se manifestó el presidente de TeidELA, Marcelino Martín, que recordó que cuando se genera un diagnóstico “saben la corta duración de vida” y “todos los condicionantes que conlleva, encontrándose en un limbo para lograr las atenciones necesita como enfermo”. Indicó que, en Canarias, hay unas 150 personas a los que TeidELA presta un servicio de ayuda o asesoramiento, pero criticó que “no existe un registro de pacientes en Canarias”.
Por su parte, Ana Mengíbar explicó las dificultades a las que se enfrentan las personas con discapacidad para adaptar una casa o lograr que el resto de vecinos de la comunidad aprueben la puesta en servicio de un ascensor o la eliminación de las barreras arquitectónicas del edificio. Además, insistió en la importancia de la educación para los niños y adolescentes recalcó que “las aulas enclave o las aulas de tránsito a la vida adulta y los recursos para atenderlos son insuficientes”.

Denunció el escaso número de contratos en Canarias a personas con discapacidad, 200, “pero hay personas que tienen 10 contratos al año, y en algún caso, el contrato fue de una hora, así que no sigan engañando”.

“Las personas con discapacidad son el patito feo de la sociedad. Yo no pido que sean cisnes pero que, por lo menos, les dejen ser patitos como todos los demás”, señaló.

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