cultura

Richard Mascherin: “En España no echamos de menos la estabilidad en la danza porque, simplemente, no la conocemos”

El bailarín y coreógrafo tinerfeño abrió con su propuesta 'He aquí un acto romántico' el XXIII Canarias Dentro y Fuera
'He aquí un acto romántico' se escenificó el pasado jueves en el Teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife. / Juan Carlos Toledo

El festival de danza Canarias Dentro y Fuera culmina este lunes en Santa Cruz de Tenerife su vigesimotercera edición. Tras cinco días, habrán sido 39 producciones de danza de creadores isleños las que el público habrá podido contemplar, así como diversas actividades paralelas, en ocho espacios diferentes de la capital tinerfeña y en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna. La apertura oficial del festival la protagonizó este jueves He aquí un acto romántico, una creación de gran formato del bailarín y coreógrafo tinerfeño Richard Mascherin [en la fotografía, a la derecha, de pie] que se escenificó en el Teatro Guimerá. Acerca de este espectáculo, sobre los procesos de creación y en torno al mundo de la danza mantuvo el artista este diálogo con DIARIO DE AVISOS.

-Si uno se acerca a su biografía artística, enseguida aparece un término, la caída, la inevitabilidad de la caída, como vínculo de sus propuestas escénicas. ¿Qué es lo que le interesa de esta idea, del hecho físico que nombra, pero también de la metáfora que crea?
“Todo lo que conecta con un movimiento o una acción que va hacia una dirección opuesta a una normativa o a lo convencional capta mi atención. En el cuerpo, en nuestra construcción social o en la idea de vida. La idea de la caída tiene que ver con todos nosotros, abarca un amplio universo con sus diferentes significados, perspectivas, interpretaciones, formas… Al final, solo intento buscar otra posibilidad, otra forma de comunicar a través de ella”.

-Ese mismo concepto lo ha empleado ahora en el festival Canarias Dentro y Fuera a través de la pieza ‘He aquí un acto romántico’, en la que presenta ante el público a “tres víctimas que asumen ceremonialmente una espiral de situaciones violentas”. ¿Cómo ha desarrollado este argumento o, quizás mejor, qué cuenta al espectador este relato a través de cuerpos en movimiento?
“Todo viene de la necesidad de llevar el acto físico de caer a su forma más poética. Surgió la idea de exponerla a través de situaciones violentas como un accidente automovilístico o una pelea en un descampado, entre otras, para asumir y expulsar, como las fases que aparecen cuando sufrimos un trauma. Para la obra, la espiritualidad es clave. He aquí un acto romántico es danza y teatro. La obra trata de una entrega apasionada que tiene dos caras; por un lado, intoxica y pone en peligro, mientras que, por el otro, fortalece, vivifica. Hay una referencia cinematográfica con la que trabajo mucho, sobre todo en esta obra, y es la película Crash (1996) de David Cronenberg”.

“La danza es mi canal, la ‘performance’ es un motor y en la cinematografía busco referencias para crear”

-Danza, ‘performance’, vídeo, fotografía… ¿De qué manera le sirven y se complementan todas estas herramientas artísticas en el proceso creativo?
“Todas las artes y sus formas de expresar me ayudan a construir un imaginario, cualquier vía es idónea para saltar. La danza es mi canal, la performance es un motor y la cinematografía es en la que busco referencias, la que me impulsa en muchas ocasiones a crear”.

-Y si hablamos de creación, ¿cómo suele desarrollarse en su caso la gestación de un nuevo proyecto? ¿Hay al principio una idea concreta, claramente definida, que luego busca desarrollar o más bien se trata casi de un proceso de ensayo y error, que evoluciona justo a medida que se va haciendo?
“Hasta ahora, en mi caso, aparece una idea, una intuición, una necesidad de contar algo. Cuando suceden estas tres cosas simultáneamente, aparece la claridad. Empiezo a investigar, a indagar, a hablar de ello, a observar la vida a través de esa idea, busco referencias, y ya después de ponerme a estructurar para su materialización, voy al estudio directo a crear”.

-En esa vertiente de autor, coreógrafo y bailarín, ¿cómo suele conducirse el diálogo con los otros intérpretes?
“Cuento con un equipo artístico que me apoya y apuesta por mi sentido de la creación. Siempre trato de conducir y ofrecer lo que se necesita en cada momento del proceso de creación y en todo lo que vendrá después. Intento separar la forma en la que me posiciono con respecto al proyecto y construir un diálogo, cuidadosamente, para que todos estemos cómodos y en la misma sintonía; ser honesto y generoso con todo el equipo”.

-Una vez que la pieza se estrena, ¿qué margen existe para que evolucione, para se altere entre esa primera escenificación y la más reciente?
“Las obras están vivas. Luego puedes tener mas tranquilidad o menos con la primera propuesta que has hecho, fijarla más o menos, pero siempre habrá algo en lo que quieras seguir reflexionando, cambiar y mejorar. Las obras maduran como nosotros, esto es impresionante, cuando ves ese desarrollo en las piezas escénicas después del estreno. Con la experiencia y el tiempo obtienen más peso y una mejor traducción. Por eso es vital que tengamos una red y apoyos después de un estreno para seguir compartiendo todo el esfuerzo e inversión que hemos hecho y así seguir creciendo paralelamente con la obra”.

“Ahora trabajo en una nueva creación, ‘Abertura’, que habla de los nuevos comienzos, de la comunicación y de la adaptación”

-Participa en el Canarias Dentro y Fuera, un ámbito que reúne a muchos artistas de las Islas. Desde la perspectiva que le brinda el hecho de ser tinerfeño y de haber llevado sus proyectos más allá de nuestras fronteras, ¿cuál diría que es el estado de salud de la danza en Canarias, en España, y qué echa de menos, si es que hay algo?
“La danza no es vulnerable, pero su situación sí que lo es. Necesitamos apoyos con un sentido coherente para un crecimiento progresivo y una estabilidad profesional, tanto en nuestra comunidad como a nivel nacional. Especial apoyo para los que empiezan y los que lindan entre la emergencia y la consolidación. En Canarias hay varios escenarios donde podemos ir paso a paso desarrollándonos, pero aún son muy pocos para tener una estabilidad y una proyección clara a largo plazo. Ademas de seguir trabajando en el tejido canario como base sólida, necesitamos crear más puentes estables con el sector de otras comunidades del país y, sobre todo, fuera de España. En España no echamos de menos la estabilidad en la danza porque, simplemente, no la conocemos”.

-¿En qué proyectos, en qué nuevas ideas, trabaja ahora?
“Ahora mismo estoy en la producción de la siguiente creación, su nombre es Abertura. Se estrenará en 2025. En enero comenzamos y tendrá un formato más grande que las anteriores. La pieza hablará de los nuevos comienzos, de la comunicación y de nuestra adaptación. No puedo desvelar más, pero en esta nueva obra seremos más crudos, extraños y poéticos”.