cultura

TEA proyecta esta semana ‘No other land’, una película colectiva sobre el conflicto entre Israel y Palestina

Considerado el documental más relevante del año y el gran favorito para el Óscar, el film se exhibe hasta el domingo
El film se podrá ver hasta el domingo en tres sesiones que comienzan a las 19.00 horas. / DA

TEA Tenerife Espacio de las Artes, en la capital tinerfeña, ha programado esta semana No other land, un film de Basel Adra, Hamdan Ballal, Yuval Abraham y Rachel Szor sobre el conflicto entre Israel y Palestina. Considerado el documental más relevante del año y el gran favorito para la carrera por el Óscar, este trabajo colectivo realizado por un grupo de activistas y cineastas palestinos e israelíes es un acto de resistencia creativa en la búsqueda de justicia para el conflicto palestino-israelí.

La película, que tiene capas, humanidad y toda la esperanza que se puede tener en la actualidad, profundiza en un conflicto histórico que vive su peor momento. Premio al Mejor Documental en el Festival de Berlín y merecedor del galardón del público en este mismo certamen, No other land se proyecta desde hoy viernes y hasta el domingo, cada día, desde las 19.00 horas, en versión original en árabe, hebreo e inglés con subtítulos en español.

Basel Adra, un joven activista palestino de Masafer Yatta, Cisjordania, lucha desde su infancia contra la expulsión masiva de su comunidad por las autoridades israelíes. Documenta la erradicación a cámara lenta de los pueblos de su región natal, donde los soldados desplegados por el Gobierno israelí derriban poco a poco las casas y expulsan a sus habitantes. En un momento dado, conoce a Yuval, un periodista israelí, que le apoya en sus esfuerzos.

Este grupo de activistas y cineastas palestinos e israelíes explican que realizaron el film porque quieren detener la continua expulsión de la comunidad de Masafer Yatta y resistir la realidad del apartheid en la que nacieron, desde lados opuestos y desiguales. “La realidad a nuestro alrededor se vuelve cada día más aterradora, violenta y opresiva, y nos sentimos muy débiles frente a ella. Solo podemos alzar la voz con algo radicalmente diferente, esta película, que en su esencia es una propuesta para una manera alternativa en la que israelíes y palestinos puedan vivir en esta tierra, no como opresor y oprimido, sino en plena igualdad”, sostienen los directores.