Un vuelo de Vueling procedente de Gran Canaria con destino Málaga tuvo que ser desviado a Casablanca, Marruecos, esta semana debido a un incendio en el horno de la cocina del avión.
El incidente obligó a la tripulación a aplicar los protocolos de emergencia y realizar un aterrizaje forzoso en el aeropuerto más cercano.
El fuego se originó en el horno de la zona de catering, según las declaraciones de una pareja canaria que iba en el avión, lo que llevó a la tripulación a tomar medidas inmediatas para controlar la situación y garantizar la seguridad de los ocupantes.
Tras aterrizar en Casablanca, los pasajeros tuvieron que esperar cinco horas en el aeropuerto antes de poder continuar su trayecto hacia Málaga. Aunque no se reportaron heridos, el retraso prolongado generó malestar entre los viajeros.





