Santa Cruz de Tenerife ha sentido el palpitar de la danza. Más de 2.500 personas acudieron, entre el 26 y el 30 de diciembre, al XXIII Canarias Dentro y Fuera (CDYF), que se desplegó en nueve espacios diferentes. El festival, dirigido por el Roberto Torres, brindó 39 propuestas que dieron cabida a la danza en su más amplio sentido, desde la contemporánea y el flamenco al circo o la clásica. También se adaptó a los espacios, haciendo gala de su carácter mimético: las piezas site specific visitaron lugares como el Museo Municipal de Bellas Artes, la galería Bibli y el Pasaje Cachimba.
Roberto Torres, director del festival, se muestra satisfecho por la asistencia del público, que es “el termómetro de cómo acoge la ciudad al festival”. “Hay más personas que quieren disfrutar de la danza de las que en ocasiones caben en los teatros”, señala. No obstante, Torres alude al hecho de que la calle haya menguado su presencia en el festival por “lo difícil que es para el arte habitar los espacios de la calle”. “Hay un montón de cosas que de alguna forma hacen poco amable el poder ocuparla y eso sí lo cuestiono. Echo de menos el invadir lugares y bailarlos y que sean espacios de tránsito y sin tanto protocolo”, argumenta.
El director del festival de danza habla de pluralidad para definir la cita: “El hecho de abrirla a las múltiples expresiones de amor a la danza va creando un público crítico, un posicionamiento de qué es la danza”, explica. Además, destaca los trabajos creados específicamente para lugares como el Museo Municipal de Bellas Artes, Bibli o el Pasaje Cachimba: “Es un acto de valentía, de concentración, de estar en un presente diferente porque estás creando un espacio que ya en sí mismo habla”, añade.
Un aspecto que menciona como básico para que el festival “haya funcionado tan bien es la profesionalización del equipo. Lo que no se ve en el escenario: producción, comunicación o la parte técnica… Tenemos un equipo increíble y hay que ponerlo en valor”, concluye.
El festival organizado por el Teatro Victoria ha contado con el patrocinio del Gobierno regional, el Cabildo y el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Han colaborado TEA, MUNA, Teatro Guimerá, Espacio La Granja, Museo Municipal de Bellas Artes y Galería Bibli. El CDYF dispone del apoyo de la Red de Teatros Alternativos de España y el Ministerio de Cultura (Inaem).





