La tasa de siniestralidad laboral en Canarias en 2024 se redujo en todas las actividades económicas, en un año en el que 17 personas perdieron la vida en accidentes en el puesto de trabajo, o bien durante el desplazamiento. Del balance de siniestralidad laboral conocido ayer, la incidencia es menor que cinco años antes, en 2019, al pasar de los 2.878 accidentes laborales por cada 100.000 trabajadores a los 2.713.
El director general de Trabajo del Gobierno de Canarias, José Ramón Rodríguez, resaltó que estas cifras “son muy inferiores en incidencia con respecto a las de hace cuatro años”. Este descenso de la siniestralidad laboral se produce en un periodo en el que aumentó considerablemente el número de ocupados: de 807.562 en 2019 a 911.261 en 2024. Solo el pasado año, la afiliación creció en 30.240 personas en relación con 2023.
Entre enero y diciembre del año pasado, se produjeron en el Archipiélago 24.723 accidentes laborales con baja, lo que supone un descenso del 0,93% respecto a 2023: 223 siniestros menos. De ellos, 24.577 fueron de carácter leve, 130 casos fueron graves, y se produjeron 17 fallecimientos de trabajadores. En cuanto a los accidentes in itinere (los que acontecen al ir o volver del trabajo), sumaron 3.791 en el año que acaba de finalizar, de los cuales 3.756 fueron leves, 34 de carácter grave y hubo una víctima mortal. Accidentes de trabajo sin baja se produjeron 25.077, con un descenso del 1,5% sobre 2023. Por sectores de actividad (en jornada de trabajo), el índice de incidencia disminuyó en todos, con la agricultura y pesca (12,38%) por delante de construcción (-10,17%), industria (-3,01%) y servicios (-2,63%).
El director del Instituto Canario de Seguridad Laboral, Elirerto Galván, detalló que, en 2024, se realizaron unas 600 visitas a empresas para verificar las condiciones de prevención.





