“Con la palabra, se pierde la libertad”. La lapidaria sentencia la utiliza Eduardo Solís, coordinador del Grupo de Estudios Calínico Hoteleros x Tenerife, para referirse a lo dicho hace días por la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, sobre el CEO del principal operador turístico (Jet2) que trae británicos a las Islas, Steve Heapy. El directivo había advertido de que, “si los turistas se sienten indeseados en Canarias, buscarán en otra parte”. En realidad, se refirió a todos los destinos de España en los que hubo protestas en 2024, como el 20A en el Archipiélago, y avisó de que puedan optar por Marruecos o Turquía, “donde se sienten valorados”. Quedó claro que a Dávila no le gustó nada lo que dijo y le reprochó su “chulería” y hasta le invitó a llevarse “sus cuatro aviones pa’ allá (Marruecos…)”, pero esto ha preocupado y más bien alarmado tanto al Grupo (y a otros) que le han remitido una carta para avisarle de los efectos y sugerirle (casi más bien reclamarle) que “rectifique y pida disculpas”, lo que aún no se ha dado. Según Solís, “las palabras de Rosa, que es una mujer bastante preparada, son terribles”.
Aunque sin nombrarlo ni mencionar al operador (sólo dijo que era “una compañía muy conocida”), la dirigente de CC replicó al CEO que, en tal caso, “llévese sus aviones: ¿qué quiere que le diga? Toda esta chulería con la que vienen algunos a amenazarlos… No, mire, a costa de nuestros trabajadores, no. Queremos tener condiciones de vida dignas, empleo digno, también diversificar nuestra economía, que el turismo contribuya a nuestra agricultura y agricultores. Aquí todo el mundo se tiene que fajar. Pero, a veces, veo declaraciones de algún señor que viene, de ahí, de Londres y tal… a decirnos a los canarios cómo tenemos que gestionar… Bueno, desde luego, esto es una industria muy importante, pero chulerías, las justas, Creo que es un mensaje que quería lanzarlo, de verdad, porque, a veces, hay alguno que viene subidito de tono… pues, mira, cógete tus cuatro aviones y te los llevas pa’ allá…
Vamos a ver, porque, por supuesto, usted también tiene intereses en Canarias y nadie va a enseñarle al Gobierno canario ni al Cabildo de Tenerife las condiciones que tenemos que exigir y las que queremos para nuestra Isla, que es un turismo que sea respetuoso, que entienda bien Canarias y la respete, empezando por su CEO”.
Aunque muchos en las Islas suscriben o puede respaldar estas palabras, para Solís y José Barreiro, otro hotelero importante asentado en Tenerife desde hace muchas décadas, CEO del Grupo Coral Hotels (10 establecimientos en Tenerife y 1 en Fuerteventura, con 500 trabajadores) e integrante del Grupo junto a una treintena de experimentados exdirectivos jubilados (él sigue activo), lo consideran un gran error, casi dramático por tratarse de la presidenta y por las características de Jet2, “que es muy vertical y cuyo mayor accionista tiene muy en cuenta lo que le dice su CEO”, según recalca Barreiro. Para Solís, las afirmaciones han causado “un gran descontento” entre muchos hoteleros, “empresarios que, hace 60 años, nos esforzamos para que viniera el turismo para cambiar esta tierra, una Isla y un país muy pobres, sobre todo en el Sur. Y hemos hecho ese esfuerzo con perspectiva, con moratorias incluidas, hasta conseguir un destino inigualable, que no tiene nada que ver con Marruecos, donde el turista va una vez, pero no repite, cuando aquí tenemos clientes que vienen desde hace 50 años. Pero lo que nunca se debe hacer es arremeter contra el primer operador del principal país de donde nos vienen. Nuestro esfuerzo es el que hereda Dávila, a la que le pido que llame a Heapy y se disculpe, lo que no significa que, si Jet2 pide más, se le dé”.
Solís asegura que los operadores “corren un gran riesgo y, luego, se topan con turismofobia, con gente que va a las playas a decirles a los turistas que se vayan. Y, sin embargo, sigo sin oírle a Dávila y Clavijo que no se ataque al turista, que es inocente, pues los problemas que tenemos en la Isla con la falta de vivienda, con las carreteras, lo que no ocurre en Gran Canaria y me alegro mucho por ellos, o con otras infraestructuras es culpa de los políticos, no del turismo”.
Ambos advierten de que, por mucho que se hable de diversificar la economía, “no hay alternativa al turismo, que representa el 37% del PIB directo y más del 70 indirecto”. Ambos recalcan que “un sabio dijo que rectificar es de sabios y es lo que debe hacer; eso es de gente inteligente. Tuvo un mal día, un pronto, y le puede pasar a cualquiera, aunque no se entiende que lo envíen como vídeo propio, pues esto es tan grave que lo extraño es que no se reclame su dimisión, ya que se trata de la que manda en el Cabildo, la que, en el fondo, decide la promoción exterior de Tenerife, en la que se han gastado millones”.
Aunque no creen que Jet2 reduzca su presencia por esto, “porque tampoco tienen una alternativa como Canarias”, sí advierten de que puede darse un “distanciamiento” con el destino tinerfeño. “No se irán hoy, ni mañana, pero nunca debemos confiarnos”, señala Solis.
Barreiro, por su parte, resalta la trayectoria de Dávila, cree que es una persona “muy capacitada y con conocimiento, pero sus declaraciones han sido extremadamente desafortunadas. Por eso, y porque sé que es inteligente, cuando uno se equivoca, y hay que equivocarse porque, si no, no estaríamos en este mundo, lo que procede es rectificar. Lo que debe hacer es llamarle porque todos tenemos un mal dia y, sin lugar a dudas, ella lo tuvo, estaba cabreada, y seguramente por cualquier cosa menos por turismo. Es un tremendo error y hay que rectificar cuanto antes. No lo ha hecho, pero no pierdo la confianza en que lo haga, en que quede con él y se echen un buen vino”.
Barreiro, que vivió 7 años en Inglaterra, recuerda los inicios de Jet2, que al principio “simplemente era una compañía que trasladaba el correo en Inglaterra que volaba por la noche hasta que les dio por poner asientos por el día, y ahora tienen 130 y pico aviones”.
Recalca que ahora “trae a Canarias 2,4 millones de turistas, un millón a Tenerife, con 80 y pico vuelos en invierno y 115 en verano a la semana. Le conozco desde que no era nadie, cuando trabajaba en el departamento de administración”.
Por eso, cree “importantísimo arreglar esto porque todo lo que es negativo tiene efectos, y más con Jet2, que es tremendamente vertical, verticalidad por la que se ha convertido en el principal operador de Reino Unido porque la toma de decisiones es rápida, eficaz y no pierden tiempo en politiqueos. Y el turismo es conocer a la gente, amistad; no es bueno para Canarias, en absoluto, que alguien en un cargo como el de Rosa haga ese comentario, y más con esas formas: es innecesario, sé que hay gente diciéndole que rectifique, se lo he comentado a Lope Afonso y, aunque están disgustados en el PP y CC, es política y sabemos cómo es esto”.
“No estamos en contra de las VV, sino de que no haya regulación”
Solís y Barreriro se muestran muy críticos con cómo ha crecido la vivienda vacacional y por eso confían en que la nueva ley “ordene y regule” lo que califican de “anarquía” y “caos”. “No estamos en contra de las VV, pero sí de la desregulación, que se pueda hacer lo que se quiera y que no cumplan los requisitos legales, de seguridad, laborales y demás que cumplimos los hoteleros. Que el que tenga una VV, que pague y cumpla como los que nos dedicamos al turismo”, remarcan. Sobre los números de 2024, los de los primeros meses de 2025 y las previsiones, se muestran muy satisfechos y hasta especialmente esperanzados con una tendencia que Solís cree clave: “Baja el número de pernoctaciones, pero crece el gasto por turista”. Sin embargo, difieren algo sobre los límites: Barreiro no ve tanto problema en que siga creciendo la cifra de turistas y hasta señala que los casi 18 millones de ahora podrían duplicarse si las Islas estuvieran al 100% dadas las plazas existentes, mientras que Solís aboga más por “frenar, pero a partir de la planificación y el mercado”. Coinciden en criticar las infraestructuras de Tenerife, alertan de que la VV afecta enormemente a la disponibilidad de casas y trabajadores, y Solís se muestra muy duro con Clavijo por decir que “hay que repartir la tarta. El convenio colectivo está muy bien defendido por los sindicatos y esto es economía de mercado. Váyase a freír chuchangas: los empresarios arriesgamos nuestro dinero. ¿Cómo un presidente puede decir eso?”





