Con el único objetivo de caer peleando, el CD Tenerife se presenta esta tarde en Anduva, feudo del sorprendente CD Mirandés. El equipo jabato apenas contaba con profesionales antes del inicio de la actual campaña y ahora lo hace con doce jugadores cedidos. Tras superar muchas dificultades, los de Alessio Lisci ahora ocupan puestos de promoción de ascenso. En las antípodas está la situación de los blanquiazules, que al inicio de la temporada aspiraban a estar justo donde está actualmente el rival de hoy, y no de camino irremediablemente a Primera RFEF.
La actualidad del Tenerife es crítica, y no solo en lo deportivo. Muy lejos de los puestos de permanencia y con un descenso virtual que se empieza a asumir desde el club, los de Álvaro Cervera se aferran al escudo bordado en el pecho para seguir peleando en las jornadas que restan para finalizar esta ciega temporada.
El Tenerife se examina de nuevo de una de sus asignaturas pendientes esta temporada, los partidos lejos de la isla, donde no han conseguido ninguna victoria fuera de casa en todo el campeonato. Con tres empates y once derrotas, el equipo isleño es el peor visitante de LaLiga Hypermotion.
Cervera recupera a varios jugadores para la cita de Anduva, como el central Sergio González o los centrocampistas Aitor Sanz y Fabio González, pero pierde por acumulación de tarjetas amarillas al francés Jeremy Mellot, a quien podría sustituir el canterano César Álvarez en el lateral derecho. No obstante, dentro de la relación de citados figura el defensa ecuatoriano Anthony Landázuri, quien debería ser el recambio de Mellot teniendo en cuenta que David está jugando en el lateral opuesto.
En la convocatoria no han entrado Jorge Padilla, Marlos Moreno, Adrián Guerrero y Juande Rivas, de titular la semana pasada en Málaga a no estar ni convocado para Anduva.
Cervera no dudó en elogiar el trabajo de Alessio Lisci: “Es un equipo que tiene las ideas muy claras, juega con defensa de cinco y es muy dinámico. Hace muchas ocasiones, mete muchos goles y es muy fuerte en casa. Va a ser muy difícil de batir, pero nosotros también hacemos muchas cosas bien y tendremos la oportunidad de ganar el partido”, dijo.
El equipo burgalés podría alcanzar en este encuentro los 50 puntos, la cifra que habitualmente se asocia con la permanencia en la categoría.
Si el Mirandés logra la victoria, Lisci tiene claro que la celebración debe ser especial pues el objetivo marcado se habrá conseguido matemáticamente.





